Zinedine Zidane dirigió su segundo partido tras su vuelta al Real Madrid en la visita del Huesca al Santiago Bernabéu y siguió con sus probaturas de jugadores dando oportunidades a buena parte de los futbolistas que tiene en la plantilla.
En ese apartado, Brahim Díaz y Marcos Llorente fueron dos de las grandes novedades de la alineación y ambos jugadores cumplieron con nota en la prueba del técnico. El malagueño asistió a su paisano Isco en la jugada del 1-1 y agradó al Santiago Bernabéu hasta el punto de que se marchó ovacionado tras el encuentro.
"A seguir convenciendo al entrenador. Estoy muy agradecido por la ovación. Tenemos que darle lo mejor al público porque lo merece. Hay que intentar convencer al entrenador e intentar demostrar. Hay que dar el máximo", indicó el ex del City.
Por su parte, Marcos Llorente sustituyó a Casemiro actuando como pivote y estuvo especialmente acertado en el pase con un 92,2% de acierto en este aspecto a la que se suman 3 intercepciones en defensa, 7 recuperaciones y 4 entradas con acierto.
Más desapercibido pasó Bale, que intervino en la jugada del 2-1 pero no estuvo demasiado acertado en el resto del encuentro, ya que intentó 3 remates y ninguno fue a puerta, cayó dos veces en fuera de juego y fue el titular que completó menos pases con 31 entregas y sólo Luca Zidane entró menos veces en juego, ya que el galés sólo tocó el balón 49 veces. Una actuación que no ayuda a reconciliarse con el Bernabéu.





