Nada por aquí, nada por allá. Alguna aproximación. Algún avance. Remates desviados. Poco y nada. Boca y Santos igualaron 0-0 en un partido que nadie quería empatar, pero que terminó siendo un resultado totalmente lógico porque ninguno hizo nada para ganarlo. Y la incógnita que queda en el aire es: ¿qué quiso hacer Miguel Ángel Russo y por qué nunca terminó de hacer la diferencia?
"Tomamos los riesgos necesarios según la instancia en la que estamos", había dicho el DT en la previa del partido. La frase fue en referencia al estado de Diego González, quien se sabía que no llegaba al cien por ciento. Y tal vez desde allí pueda empezar a descifrarse qué fue lo que salió mal: el Xeneize no tuvo mediocampo. Ni para atacar, ni para defender. Pero como de mitad de cancha para atrás prácticamente no sufrió -gracias a una zaga que se asienta cada vez más-, el déficit hacia adelante quedó mucho más evidenciado.
El Pulpito nunca encontró su lugar en la cancha y fue un espectador durante los 60 minutos que duró en cancha, atando a Nicolás Capaldo a hacerle los relevos. En esa preocupación, el juvenil perdió su dinamismo y el equipo se vio rengo hacia adelante. Solo tenía una herramienta: salir rápido hacia por las bandas, de contragolpe, con la velocidad de Sebastián Villa y Eduardo Salvio. Sin ese pase intermedio y con la falta de sorpresa por el centro, se quedó rápidamente sin variantes.
El sorpresivo cambio de Edwin Cardona fue el intento de Russo de torcer esa historia, pero rápidamente se dio cuenta de que había perdido más de lo que potencialmente pensó que podía ganar: si González había sido un espectador de lujo, el colombiano hizo lo propio durante 10 minutos hasta que el téncico corrigió y acomodó la formación. El ingreso de Buffarini por Salvio fue lo que decretó la igualdad. Empate, Brasil y a otra cosa.
El 0-0 no cae mal, más que nada porque Boca no sufrió, Esteban Andrada casi no tuvo que intervenir y cuenta con la ventaja de poder convertir un gol de visitante y complicar al rival. Pero deberá tener en cuenta que no podrá repetir lo hecho esta tarde: así, no le alcanza.





