Cinco temporadas, tres títulos (tres Europa League), 238 partidos, 28 goles, 36 asistencias, incontables alegrías y también algunas tristezas. Éver Banega bailó el último tango con la camiseta del Sevilla. Fue en Colonia, lejos de Nervión. Fue en Alemania, sin el calor de la afición. Fue contra el Inter, en una final continental observada en distintos rincones del planeta. El argentino dijo adiós con un trofeo en las manos. O tal vez sea un hasta pronto porque los ídolos nunca se terminan de ir del todo…
Así fue el minuto a minuto del Sevilla vs. Inter
“Veinte años no es nada”, reza Volver, aquella melodía interpretada por Carlos Gardel. Pero el tango de Banega en Andalucía, que duró cinco campañas, dice que un lustro es suficiente para crear un amor eterno y para contradecir así al Zorzal Criollo. Fueron cinco cursos que, más allá de las medallas, se podrían resumir (¿por qué no?) en aquellas lágrimas que compartió con Jesús Navas, abrazados, tras superar al Manchester United en la semifinal.
GettyEl futuro del rosarino, de 32 años, estará en el Al-Shabab Club, donde firmó un contrato por tres temporadas para actuar en el fútbol de Arabia Saudita. Una parte de su corazón quedará en el Ramón Sánchez-Pizjuán.
La palabra del rosarino: "Me voy del club de mi vida"
Tras los 90 minutos, Éver Banega se mostró muy emocionado. "Es un momento muy emotivo, pero estoy triste porque me voy del club de mi vida", aseguró en Movistar. Y agregó: "Me despido como me merezco".
Además, el argentino tuvo elogios para su entrenador, Julen Lopetegui: "Recuerdo cuando bajé un poco el pistón, él me sacó y me ha demostrado que sin trabajo no se llega a ningún lado".






