El ambiente en torno al arbitraje empieza a ponerse algo hostil en el fútbol paraguayo, tras algunos errores importantes que se registraron en las últimas jornadas.
“Elizondo ladrón”, “APF vendida” y “Harrison inútil” fueron algunas de las leyendas que los transeúntes podían leer, al circular por las calles aledañas al estadio de Cerro Porteño.
Nadie se adjudicó la autoría o la responsabilidad en los carteles, aunque los mismos fueron diseñados para que resalten los colores del equipo azulgrana.
También frente al domicilio del árbitro Arnaldo Samaniego aparecieron frases escritas con pintura en aerosol: “Samaniego ladrón” y “Samaniego hijo de p… dejá de robar”.
Samaniego es recordado por la sanción de un penal decisivo para Olimpia en 2011, cuando la falta se había producido claramente fuera del área. El último miércoles se sancionó otra pena máxima a favor del Decano, por una mano que no quedó clara y generó polémica.
Cerro Porteño, a través de sus directivos y uno de sus referentes como Nelson Haedo, ha protestado con fuerza por los errores arbitrales.

