Alan Franco rompió el silencio luego del accidente que sufrió el pasado domingo por la madrugada en Sarandí. El jugador de Independiente, acusado de manejar borracho y, además, intentar coimear a la policía tras el choque, se defendió, desmintió las versiones que indican que intentó escaparse de la escena y se mostró preocupado por el estado de salud de la mujer embarazada que quedó internada.
"Tengo ganas de llorar. Yo también soy papá. Fue el momento más feo de mi vida. Cuando le vi la panza, se me vino el mundo abajo.", manifestó el futbolista. "Yo iba solo porque me iba a dormir. Fue un choque muy raro. No veo al auto. La prioridad de paso la tenía yo, iba a menos de 50km por hora", explicó.
Además, contó lo que sucedió con la policía y el alcohol que tenía en el auto: "El policía me dijo que me tenían que sacar de ahí porque se habían dado cuenta de quién era y me podían hacer algo. Jamás se me ocurrió coimearlos. El pack de latas de cervezas estaba en el baúl, estaba cerrado. Fue un obsequio de unos tíos, no había tomado alcohol".

