El Fútbol Club Barcelona ha tomado la decisión oficial de no disputar el partido amistoso que se le había propuesto en la ciudad marroquí de Tánger el próximo 15 de agosto.
La decisión del Barça llega en medio de la complicada situación que siguió a los lamentables sucesos en la ciudad de Ceuta, donde más de 70.000 ciudadanos marroquíes entraron de forma ilegal en la ciudad autónoma.
El Barcelona señaló en un comunicado, a través de su página oficial: «Ante la situación de incertidumbre y las circunstancias actuales, el club considera que disputar el partido no sería apropiado».
El diario Mundo Deportivo informó: «Según fuentes de la organización, las circunstancias actuales no se consideran adecuadas para celebrar el partido amistoso, a la luz de los acontecimientos que vivió Ceuta durante la semana pasada».
El Barcelona estudia la situación con su técnico alemán Hansi Flick para saber si es posible organizar otro partido amistoso, de modo que el equipo pueda alcanzar la puesta a punto necesaria antes del inicio de su andadura en LaLiga española.
El club catalán perderá una cantidad estimada en cerca de 4,5 millones de euros que iba a percibir a cambio de disputar el partido amistoso en Marruecos, pero prefirió dar prioridad a la seguridad de los jugadores y de los miembros del cuerpo técnico.


