Un presente que hay que garantizar y un futuro que hay que planificar.
La plantilla del Milan del futuro también pasa por la temporada actual que están disputando los rossoneri a las órdenes del técnico Massimiliano Allegri: la excelente trayectoria en la liga les está llevando a ocupar el segundo puesto de la clasificación que, si se mantiene o mejora de aquí al final de la temporada futbolística, garantizará la clasificación y el regreso a la Champions League para el club de Via Aldo Rossi.
Un objetivo que se le ha repetido al entrenador en numerosas ocasiones a lo largo de la temporada, un objetivo fundamental para las claras ambiciones deportivas del club rossonero y de la propiedad, y también para las arcas de cara a la sesión de fichajes de verano. El motivo económico no debe subestimarse: volver a jugar en la Champions League garantizaría un mínimo, según destaca La Gazzetta dello Sport, en la partida de ingresos, contando también todas las bonificaciones derivadas de la entrada y la disputa de la máxima competición internacional.
Un presupuesto extra que permitiría al Milan moverse aún mejor y con más fuerza en el mercado, sabiendo que cuenta con una mayor cobertura de ingresos y recordando, en cualquier caso, que los rossoneri gastaron alrededor de 160 millones en fichajes durante el verano pasado.


