Kirby llegó como fichaje estrella de las Seagulls el verano pasado, pero no es la única amenaza de este equipo bien construido. El club ha fichado bien para adaptarse al estilo de Vidosic: jugadoras como Jelena Cankovic y Kiko Seike brillan en ataque, y la llegada de la portera internacional nigeriana Chiamaka Nnadozie muestra lo atractivo del proyecto.
Este fin de semana los focos apuntarán a la ex Lioness, ya que el Brighton busca hacer historia. A principios de año Vidosic subrayó su deseo de ganar títulos y señaló a Kirby como pieza clave. La centrocampista llegó consciente de que debía elevar el nivel para llevar al club a pelear por trofeos.
«A veces las chicas quizá piensen que soy un poco dura con ellas, pero es porque sé de lo que son capaces», declaró recientemente a Sky Sports. «Quiero ayudarles a sentir esa confianza y lograr cosas increíbles».
Llegar a la final de la FA Cup sería increíble. En sus últimos cuatro partidos el Brighton venció al Arsenal y al Manchester City, estuvo a punto de ganar en Old Trafford y, pese a las rotaciones, sumó un punto ante los Gunners. El impulso crece.
«Hemos tenido buenas actuaciones toda la temporada, aunque a veces no se reflejó en el marcador», dijo al Argus tras vencer al City. «Ahora todo encaja: el estilo, la forma de jugar y la cultura del grupo».
Llegar a Wembley, donde podría reencontrarse con su exequipo, el Chelsea, sería un sueño: «Siempre les digo a las chicas que jugar la final de la FA Cup en Wembley es uno de los mejores días de su vida; desde que te despiertas hasta el final, es muy especial».
Una victoria más y ese sueño se hará realidad, recompensando la inversión del club y la sintonía entre Vidosic, su estilo, los fichajes y el talento comprometido con sus ideas. Kirby encarna todo eso, y si las Seagulls quieren su billete para la final, ella tendrá mucho que decir.