La tarjeta roja de Bellingham es solo el último de una serie de incidentes que han frustrado al Madrid esta temporada. A principios de este mes, el club presentó una queja formal ante la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), citando “grave mala conducta arbitral" tras su derrota 1-0 ante el Espanyol.
Mientras tanto, como resultado de su tarjeta roja y el supuesto estallido verbal, Bellingham ahora enfrenta una suspensión que podría oscilar entre cuatro y doce partidos. Si se mantiene la sanción, el centrocampista se perderá varios partidos cruciales, incluidos los encuentros de La Liga contra Girona, Betis y Rayo Vallecano. Además, se perdería la ida de la semifinal de la Copa del Rey contra la Real Sociedad programada para el 26 de febrero.