El Inter ya mira al futuro con una estrategia en el mercado que, salvo sorpresas y cambios de rumbo, ya ha identificado las posiciones y líneas en las que invertir el presupuesto más importante que estará a disposición del nuevo director deportivo, Dario Baccin.
El gran golpe debería destinarse a la defensa, el ataque será reforzado y la voluntad del club es también incorporar a la plantilla a un centrocampista que, sin embargo, tenga un impacto económico bajísimo en términos de amortización y, a ser posible, también de salario. Y entre los nombres que el dirigente está empezando a evaluar hay dos perfiles que acaban contrato en junio y que ya han sido ofrecidos.

