Más allá de sus cifras y nivel técnico, Mahrez y Kessié destacaron como líderes del equipo en los momentos difíciles, gracias a su experiencia y carisma.
Su liderazgo fue clave en la última Liga de Campeones de Asia, donde el Al-Ahli sufrió en cada eliminatoria y no encontró mejores timoneles.
Mahrez marcó el gol de la victoria ante el Al-Duhail en octavos, a cuatro minutos del final de la prórroga, evitando los penaltis; la misma tanda que, luego, eliminó al Al-Hilal ante el Al-Sadd.
En cuartos, con el Johor 1-0 y el Al-Ahli con diez por la expulsión de Ali Majrashi, Kiseh empató y mantuvo vivo al equipo.
Su momento más decisivo llegó en la final contra el Machida Zelvia, cuando el Al-Ahli jugaba con diez en la prórroga tras la expulsión de Zakaria Hawsawi. Kiese dio la asistencia del gol de la victoria, obra de Firas Al-Buraikan.
En la final anterior, Kessié marcó ante el Kawasaki Frontale y Mahrez fue el máximo asistente del torneo.