Con mérito y a la altura de las circunstancias, España se alzó con el trono del fútbol mundial tras proclamarse campeona del Mundial tras vencer a Argentina por un gol a cero en la prórroga, en un partido en el que los hombres de Luis de la Fuente impusieron su dominio durante los 120 minutos, demostrando ser el mejor equipo y el más completo del torneo.
A pesar del dominio y la posesión española, «La Roja» se topó con un excepcional Emiliano Martínez, que detuvo varias ocasiones claras y mantuvo a Argentina en partido, posponiendo el título hasta la prórroga.
España insistió con presión y ataques desde todos los ángulos, mientras Argentina se replegaba confiando en su portero y en contraataques sin peligro.
En el 106, Ferran Torres marcó el gol decisivo que dio a España un título mundial merecido, confirmando su superioridad táctica y técnica.





