Banega Sevilla BocaGetty Images

Los motivos de las dudas de Banega, Boca y el Sevilla

El futuro de Éver Banega no está nada claro. El argentino esta temporada entrar en el último año de su contrato con el Sevilla y esta circunstancia, como ya explicó Goal , le allana el camino para decidir si quiere cambiar de aires en este verano europeo pero no le permite tener total autonomía para marcharse a Boca Juniors.

El Xeneize quiere reclutar al jugador y ni el presidente, Daniel Angelici, ni el director deportivo, Nicolás Burdisso, lo esconden y quiere aprovecharse de su situación contractual en España para conseguir un fichaje que en otro contexto sería imposible. Sin embargo, el propio Burdisso en su última declaración pública se mostró prudente con la opcióny aseguró que "son negociaciones lentas, que debemos pelear porque se trata de gente que quiere venir a Boca".

El propio jugador seguía esta línea al afirmar "no sé qué puede pasar mañana, pero tengo contrato todavía. Voy a seguir allá, seguramente". Esta prudencia está relacionada con la postura del Sevilla, que desea recibir al menos los 7 millones que pagó en el verano de 2017 para que Banega volviera procedente del Inter aunque la cláusula del jugador es de 20 'kilos'. Esta cantidad no es asumible para Boca, ya que también que tendría abonar un sueldo importante al jugador y ambas cosas excederían a su capacidad financiera.

En Nervión saben que, a menos que renueve a última hora, este verano tienen su última oportunidad para hacer caja o Banega se marchara como agente libre en 2020 pero no le dejarán salir a cualquier precio. Julen Lopetegui expresó en su presentación como nuevo entrenador del Sevilla que le gustaría contar con el argentino y si Boca no hace una oferta que sea satisfactoria, parece mejor opción contar con él en un último año de servicio que dejarlo salir a un precio demasiado bajo. Tras quedarse fuera de la lista de Argentina para la Copa América 2019, Banega se tiene que incorporar a la pretemporada a las órdenes de Julen Lopetegui el próximo 5 de julio para viajar a Portugal y después a Estados Unidos, donde disputarán los primeros partidos amistosos.

Durante la pretemporada, el rosarino estará cerca de su nuevo entrenador y de la directiva sevillista y podrá ejercer algo de fuerza para facilitar su salida o resignarse a que le toca cumplir el año de contrato que le resta en Sevilla si Boca no sube su oferta, una circunstancia que tampoco se puede descartar. Esta ventana de traspasos será la última de Angelici como presidente del club y querrá dar una alegría a su afición para despedirse. Banega sería ese golpe de efecto perfecto para despedir con una alegría un periodo que quedó marcado por la derrota en la final de la Copa Libertadores ante River. Por eso Burdisso todavía pide calma y Banega no se atreve a hablar de lo que pasará mañana. Las cartas ya están sobre la mesa.

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