La Football League inglesa (EFL) expresó su decepción con la Unión de Asociaciones Europeas de Fútbol, la UEFA, después de verse obligada a reprogramar los horarios de los partidos de la tercera ronda de la Copa de la Liga inglesa, debido a su coincidencia con los encuentros de la Liga de Campeones de Europa.
La crisis se remonta a que el partido entre el Everton y el Wolverhampton estaba fijado para el 9 de septiembre, antes de que la UEFA fijara el encuentro entre el Liverpool y el Atlético de Madrid en la fase de liga de la Liga de Campeones para esa misma noche.
Los dispositivos de seguridad y policiales no permiten que el Liverpool y el Everton disputen ambos partidos en su terreno el mismo día.
La liga anunció en un comunicado oficial, el lunes, el traslado del partido entre el Everton y el Wolverhampton al 16 de septiembre, fecha en la que se iba a jugar el enfrentamiento entre el Liverpool y el Tottenham en la Copa de la Liga.
Por ello, el partido entre el Liverpool y el Tottenham, a su vez, fue adelantado un día, 24 horas antes.
La Football League inglesa señaló que había discutido con los responsables de la UEFA las opciones para abordar la situación, pero afirmó que la Unión Europea de Fútbol no estaba dispuesta a reprogramar el partido entre el Liverpool y el Atlético, por el impacto que ello tendría en los desplazamientos de los aficionados procedentes del extranjero.
El comunicado de la liga afirmó: «A lo largo de las últimas temporadas, la liga ha realizado una serie de cambios para dar cabida a la ampliación de las competiciones de clubes de la UEFA, una decisión que se tomó sin la debida consulta con las ligas nacionales».
Y subrayó: «Esto hace que la falta de disposición de la UEFA a cooperar sea sumamente frustrante, especialmente para los aficionados de los cinco clubes afectados, y pedimos sinceras disculpas por las molestias que hemos causado».

