El empate Superclásico deja a Colo Colo al filo de la B

170121 Colo Colo Universidad de Chile Pablo Aránguiz y Julio Barroso
Nicolás Maldonado/U. de Chile
Ni el Bulla se acercó a la Libertadores ni el Popular fue capaz de materializar el ansiado gol que le permitiese escalar en una tabla durísima.

Colo Colo y Universidad de Chile sufrieron el Superclásico 188. El Albo, principalmente, en aquel primer tiempo de constante presión visitante en el cual Pablo Aránguiz maniobró con claridad en la diagonal desde la izquierda al centro. El León, en el complemento, por los remates sorpresivos de un Cacique que por fin pudo finalizar sus ataques. El gol era la obsesión primaria de ambos, la meta para respirar en las tablas del descenso. La búsqueda, como no era fructífera para ninguno, evolucionó en cambios de fórmulas, esquemas y nombres propios.

Así te relatamos el 188

Para destrabar una faena cerradísima, Gustavo Quinteros confió 13 minutos en Esteban Paredes, reestructuró su mediocampo hacia uno más defensivo con la inclusión de Willy Alarcón por Nacho Jara -la sorpresa en el once- y Pablo Solari le otorgó más libertades a un Gabi Costa que se ubicó en la creación del fútbol. Rafael Dudamel, del otro lado, fue más radical: al contrario del hombre por hombre, creyó que su mejor opción era el doble 9, pero las molestias físicas de Joaquín Larrivey lo obligaron a sumar al Pitu Contreras y Jimmy Martínez para hacerle compañía a Ángelo Henríquez en los metros de la verdad.

El descenso tras el Superclásico

Y si bien el reloj era el peor de los enemigos de ambos, pues el empate no le servía a nadie, fue únicamente la U la que demostró mayor intención en redondear un objetivo que viene buscando replicar desde 2001: ganar en el Monumental, la gran deuda de sus tiempos modernos. Los pupilos de Quinteros contaron con un Brayan Cortés sensacional en las definitorias ocasiones de Aránguiz, quien probó de volea, y de Ángelo Henríquez, que erró el mano a mano con el iquiqueño ganando de pecho a ras de suelo.

Pese a Paredes, la paternidad -que se mantiene-, las urgencias absolutas y el infierno presentado como una opción cada vez más real para el que más títulos nacionales levantó en Chile, Colo Colo no pudo ganarlo y tal y como este domingo sufrirá y apelará a todo tipo de calculadoras hasta que se le agoten fechas al torneo. El amargo 0-0 no contentó a nadie pero dejó al Eterno Campeón al borde de la Primera B: le quedan 5 partidos, y virtualmente no puede permitirse volver a dejar puntos.

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