Cómo le fue a Tevez contra River

Comentarios()
Marcelo Endelli/Getty Images
El Apache disputó 13 Superclásicos, de los cuales ganó cuatro y perdió cinco. ¿Será titular en la súper final?

La imagen vale por lo simbólico. Ese aleteo gallinesco, en un estadio Monumental colmado únicamente por hinchas de River (una rareza por esos tiempos) que veían cómo la serie de semifinales se les escapaba entre los dedos a dos minutos del final del partido, es uno de los íconos de aquel Superclásico de la Copa Libertadores 2004. Sin embargo, si se aleja un poco el zoom y se observa el panorama más amplio, aquel gol de Carlos Tevez  -que le valió la expulsión por el festejo, que Héctor Baldassi consideró provocador- es apenas una anécdota que justificó la euforia local por el gol de Cristian Nasuti en la última jugada y que precedió al éxtasis de todo Boca en una serie de penales que tuvo a Roberto Abbondanzieri como héroe. Y, hasta fines de 2016, había sido el  único duelo frente al Millonario en el que el Apache había tenido cierta incidencia en el resultado .

El 11 de diciembre de ese año -antes de que viajara a China para sumarse al Shanghai Shenhua- el Apache había brillado en el Superclásico: con dos goles suyos, el Xeneize dio vuelta un partido que venía complicado y terminó festejando el triunfo 4-2 que lo llevó a la punta de la Superliga.

Sin embargo, esa gran imagen que había dejado Tevez estuvo muy lejos de la que exhibió en los dos primeros duelos contra el rival de toda la vida que disputó en este 2018: Tevez había quedado en deuda en la derrota 2-0 en la Supercopa Argentina y, por la Superliga, desaprovechó la chance que le dio Guillermo Barros Schelotto para ser titular. Ausente, inconexo e impreciso, el capitán azul y oro pasó prácticamente inadvertido por La Bombonera, salvo por un remate que dio en la mano de Leonardo Ponzio y pudo haber sido penal. Pero el destino le dio una chance más, ni más ni menos que en la final de la Libertadores: entró desde el banco y generó una chance clarísima de gol que Benedetto desaprovechó.

En total, Carlitos disputó 13 encuentros por los puntos contra el conjunto de Núñez: nueve por el torneo local, los dos de la serie copera de 2004, el de la Supercopa Argentina y el de esta final, en los que convirtió tres tantos. Además de los goles, el delantero suma dos rojas directas: a la tarjeta que vio por el festejo de ese solitario grito en el Antonio Liberti, se le suma la expulsión por darle una dura patada de atrás a Horacio Ameli en la derrota 1-0 del Clausura 2004, en La Bombonera. El historial, en tanto, quedó en desventaja; ganó cuatro, perdió cinco y empató cuatro. Y si se agregan los amistosos de verano, el balance es aún peor: jugó cuatro y en todos el conjunto de la Ribera cayó derrotado.

 

Casualmente fue un Superclásico el que le abrió la puerta a Tevez para empezar a tener continuidad en la Primera de Boca, pero no por su buena actuación. De hecho, ni siquiera jugó ese partido: tras el 0-3 del Apertura 2002 en el Alberto J. Armando, Oscar Tabárez decidió empezar a guardar a los titulares para la Libertadores y, una fecha después de aquel partido, el punta fue titular en el 1-0 frente a Lanús, en el que sería su segundo encuentro oficial en el club. A partir de ahí, nunca más saldría de la consideración del entrenador.

Su primer Superclásico en la cancha fue un torneo después, en el Clausura 2002: fue titular en el triunfo 2-1 en Núñez con un doblete de Marcelo Delgado y salió reemplazado a 15 minutos del final. En el 2-2 del Clausura 2003 también jugaría de entrada, pero tuvo un desempeño muy flojo y salió en el entretiempo para que ingrese Raúl Estévez, cuando el partido estaba 2-0 para el Millonario. En el complemento llegaría el show de Guillermo Barros Schelotto , que empató la historia con dos goles y terminó de meterse para siempre en el corazón de los hinchas.

En el cruce del torneo siguiente, el Apertura 2003, no pudo jugar: la fecha previa al gran duelo, en el partido contra Independiente, el Apache sufrió una lesión en la rodilla por una patada de Félix Benito y recién pudo volver a jugar en la final Intercontinental contra Milan, un mes y medio después del encuentro contra el Rojo. Luego llegaría el 0-1 del Clausura 2004 en el que fue expulsado y los dos encuentros de la Copa: victoria 1-0 en casa, derrota 2-1 en Núñez y clasificación por penales. Antes de irse a Brasil y comenzar su periplo por el mundo, Carlitos tendría un partido más frente a River, en el que las cosas tampoco le resultaron bien: fue derrota 2-0 en el Monumental por el Apertura 2004, en un partido en el que el rival fue ampliamente superior.

Once años después de aquel último encuentro, en 2015, finalmente Tevez volvió a cruzarse contra el rival de toda la vida dentro de una cancha. Y si bien Boca ganó 1-0 en un partido que le permitió empezar a encaminarse rumbo al título, el ídolo no tuvo una actuación destacada. Incluso, en la jugada del gol de Nicolás Lodeiro, la pelota le cayó al uruguayo luego de que el Apache fallara un mano a mano ante Marcelo Barovero. Una vez que finalizó el encuentro, Carlitos aseguró: "Volvió todo a la normalidad".

En marzo y abril de 2016, antes del 4-2 en el que Carlitos tuvo su mejor actuación de siempre contra el Millonario, el Xeneize y el conjunto de Núñez habían protagonizado dos pobres 0 a 0, en los que el delantero no había salido de la chatura media. Aislado del equipo, quedó en evidencia su mal estado físico de ese momento.

Ahora, en lo que sería su 200° partido con la camiseta de Boca, tendrá su oportunidad de hacer histora. Otra vez en el Monumental.

Cerrar