Nunca en la centenaria historia del Real Madrid se vivió un cumpleaños tan amargo como este. El día después de la paliza tremenda del AFC Ajax al equipo blanco en el Bernabéu está siendo difícil de digerir. En seis días, el equipo merengue ha tirado tres competiciones a la basura y se ha quedado sin Liga – necesita un auténtico milagro-, sin Copa del Rey y sin Liga de Campeones. La noche de ayer fue especialmente difícil para un equipo acostumbrado a ser rey de Europa – han sido 1.011 días de mandato continental-, tanto en el terreno de juego, como en los despachos. Nada más pitar el final del partido , la vergüenza por el resultado y la decepción absoluta por la resolución de la temporada dieron paso a escenas caóticas y caras de circunstancia.
En la T4 , como se conoce a la zona noble del palco del Real Madrid, después del incendio, los teléfonos echaban humo . Las llamadas y mensajes se sucedían entre directivos, empleados y otros ejecutivos. La imagen había sido penosa y el enfado era monumental. Florentino Pérez, presidente de la entidad, no podía ocultar su desazón, pero mantenía el tipo. José Ángel Sánchez, Director General, trataba de mantener la calma después de la goleada y Emilio Butragueño , Director de Relaciones Institucionales del club, hacía de tripas corazón. " Hay que mantener la calma y ayudarnos entre todos ", comentó. En estado de “shock”, la cúpula se debatía entre soluciones de urgencia o dejar transcurrir las horas para tener una perspectiva más fiel a la realidad. En la directiva nadie se explicaba cómo había sido posible ofrecer una imagen tan triste del equipo, derrumbado como un castillo de naipes. Fuentes consultadas por Goal admitían en privado su malestar por la manera de jugar de un equipo al que vieron desordenado, desquiciado y reventado físicamente, porque el entrenador no rotó y jugó con los mismos tres partidos en seis días.
Todos coincidían: la noche había sido aciaga y en el futuro, habrá que tomar decisiones drásticas. Solari, sentenciado por los resultados, no continuará en el cargo, según ha podido saber Goal, a pesar de tener contrato en vigor hasta junio de 2021. Está por ver si seguirá hasta final de temporada o si en próximas horas será destituido. La directiva sigue bastante molesta y se ha dado unas horas para establecer un plan de choque para lo que queda de temporada. Por su parte, el argentino, según ha podido corroborar Goal, no tiene intención alguna de presentar su dimisión.
Minutos después de encajar la goleada, el primer impulso de la directiva del Real Madrid pasó por sondear la disponibilidad de algunos entrenadores para darle un impulso al proyecto de la próxima temporada. Entre la directiva, hubo quien dejó caer el nombre de José Mourinho , un hombre que podría solucionar esta situación de emergencia y planificar el futuro. También se sugirió el nombre de Pochettino y hasta hubo quien puso, encima de la mesa, la posibilidad de recuperar a Zinedine Zidane , que salió del club el pasado verano, imaginando lo que podía pasar y sucedió.
Con el madridismo exigiendo que rueden cabezas , la noche fue larga. Hasta bien entrada la madrugada, según le consta a Goal, se produjeron varias llamadas de la zona noble, tratando de encontrar soluciones a un proyecto que se ha hundido y que necesita, cuanto antes, una reacción. Lo peor para el Madrid es que está sin Liga, sin Copa y sin Champions a comienzos de marzo, por lo que tendrá por delante tres largos y duros meses para dar forma a lo que quiere para la próxima temporada, pensando en una larga fila de posibles fichajes y otra lista, quizá incluso más larga, de bajas y ventas. Es, sin duda, el cumpleaños más triste del Real Madrid.




