Según un informe del medio brasileño Metropoles, que afirma haber visto los documentos judiciales, la chef tenía la tarea de alimentar no solo al jugador, sino también a un séquito de hasta 150 amigos y socios a diario. Esta enorme carga de trabajo supuestamente la obligó a trabajar turnos de 16 horas, mucho más allá de las horas que había acordado inicialmente cuando aceptó el puesto en una de las lujosas villas del jugador en Río de Janeiro.
Aunque su contrato inicial estipulaba que trabajaría de 7:00 a 17:00 de lunes a jueves y de 7:00 a 16:00 los viernes, ella alega que la realidad era mucho más exigente. Según se informa, la chef ha afirmado que a menudo trabajaba hasta las 23:00 o la medianoche, y los fines de semana, señalando también que con frecuencia se veía obligada a trabajar durante su hora de almuerzo legalmente obligatoria para satisfacer las necesidades de la casa.