INFORME ESPECIAL
Ahora parece algo impensable. Diego Maradona triunfó en Barcelona, Napoli y Sevilla en su carrera europea durante la década de los 80' y principios de los 90', pero las cosas pudieron haber sido totalmente diferentes, pudo haber jugado en el Real Madrid.
Maradona empezó su carrera en Argentinos Juniors y fichó por Boca Juniors en 1981. En aquel momento el Barcelona ya estaba interesado en él y, de hecho, en la rueda de prensa en la cual confirmó que ficharía por Boca, preguntaron al Pelusa por un posible traspaso al club catalán.
Eso pasaría después, pero el Real Madrid intentó hacer lo más difícil, cambiar la forma de pensar de Maradona. En verano de 1982, el legendario Alfredo Di Stefano se hizo cargo del banquillo del Santiago Bernabéu y el Real Madrid esperaba que su propia estrella argentina pudiese convencer a Diego para que fuese a Madrid y no a Barcelona: "A ver qué podemos hacer", dijo Di Stefano a la prensa española en mayo de 1982.
El Barça ya tenía un pre-contrato con Maradona, aunque el argentino solo cerró su fichaje tras hablar con ambas partes en Madrid.
“Yo conocí a Maradona y a su primer agente, Jorge Czysterpiller, en Buenos Aires", comentó el cantante Francisco para el diario As el pasado año. "En 1982 vinieron a Madrid para negociar el fichaje del Pelusa por el Barça y los dos se quedaron en una casa que yo tenía en Sor Ángela de la Cruz, muy cerca del Santiago Bernabéu".
"Pero hubo momentos de dudas porque también el Real Madrid se metió por medio y el asunto estaba en qué club ofrecía más dinero. La primera opción era fichar por el Barça, pero Czysterpiller estaba negociando a dos bandas, con el Real Madrid, en secreto, porque creo que eso no lo sabía nadie. Además, tenían el estadio a 500 metros de mi casa".
"El caso es que Czysterpiller acabó comprándome el piso pero al final cerraron el fichaje por el Barça, que fue el club que puso más dinero.”

Maradona pasó dos temporada en Barcelona y, aunque logró mayores cosas con el Napoli en los siguientes años, también hubo momentos memorables durante su etapa en el Camp Nou, incluyendo una Copa del Rey contra el Real Madrid y un impresionante gol en el Santiago Bernabéu tras un magnífico regate al postero antes de esperar por el defensa Juan José en línea de meta antes de marcar.
El partido terminó en empate 2-2, pero el Barcelona se llevó la Copa de la Liga con una victoria por 2-1 en el segundo partido en el Camp Nou. Fue uno de los tres trofeos logrados en 1983, aunque la segunda temporada de Maradona se vio interrumpida por una lesión tras una peligrosa entrada de Andoni Goikoetxea, jugador del Athletic Club. El tiempo del argentino en Barcelona acabó con polémica tras una pelea multitudinaria en la final de Copa del Rey de 1984, precisamente contra el equipo vasco.
También hubo problemas entre el jugador y el presidente Josep Lluis Núñez, y la actuación de Maradona, que propinó un cabezazo a Miguel Sola en aquel partido y agredió a otros dos rivales con un codazo y un rodillazo, ponía punto final a la relación con club. "Cuando vi a Maradona pelear y el caos posterior me di cuenta de que no iríamos a ninguna parte con él", comentó el presidente Núñez con posterioridad.
Maradona se marchó al Napoli y fue en el equipo italiano donde disfrutó de su mejor fútbol, haciéndose con los corazones de los aficionados tras ganar dos Scudetti y una Copa de la UEFA. Durante aquel tiempo, también ganó el Mundial con Argentina, por supuesto.


Mientras tanto, el Real Madrid seguía interesado en él y en diciembre de 1986, antes de que Maradona hubiese ganado con el Napoli, el argentino admitió que podía terminar fichando por los blancos.
"Maradona es comprable hoy. Al Nápoles le interesa vender a Maradona cuanto antes, porque si no, cuando terminase su contrato vendría Mendoza y se lo llevaría. Es mucha plata, pero nada es imposible. Sólo el Madrid y la Juventus tienen poder para conseguirlo, y el Nápoles nunca me permitiría ir a la Juventus, aparte de que no es mi deseo ir a la Juventus”, comentó el propio Diego.
Según El País, Maradona habría costado alrededor de 1.500 millones de pesetas en aquella época, unos 9 millones de euros actuales.
Mendoza había invitado a Maradona al Bernabéu para ver un partido en 1986 y el Pelusa describió al presidente del Real Madrid como "un tipo sensacional, muy tranquilo, muy seguro de hacer las cosas correctas.” “Quiero despedirme del fútbol en mi país, pero del fútbol grande, en el Real Madrid, por ejemplo, si se da el caso, y si no aceptaría una oferta que tengo desde Inglaterra desde hace mucho tiempo”, agregó.
Por su parte, Mendoza dijo: “Él es un gran jugador y el Madrid un gran club. Eso hace viable un encuentro. No deja de ser una fórmula a explorar.”
Para hacer posible el fichaje, el Real Madrid necesitaba obtener dinero de patrocinadores, aunque Diego dejaba claro que ese no era su problema: "Yo no estoy desesperado para firmar. No estoy necesitado de dinero ni de fútbol. Los patrocinadores los tienen que buscar los clubes.”

De vuelta en Italia, la temporada 1986-87 lo cambió todo para Maradona, con el Napoli reclamando el título de la Serie A y la Coppa Italia, pero en verano, tras los títulos ganados, el Real Madrid intentó tomar ventaja de una disputa entre el jugador y el club para fichar al argentino.
El contrato de Maradona terminaba en 1989 y él esperaba firmar uno nuevo hasta 1993. Pero el club italiano solo le ofrecía un año más, algo que puso al futbolista furioso.
"Como el Mundial se va a jugar en Italia y Argentina jugará en Nápoles, tengo la impresión de que el presidente de mi club, Corrado Ferlaino, quiere ponerme a prueba. Si mi actuación fuese buena, continuaría en este equipo".
"Como es lógico, no acepto eso, que en este punto de mi carrera me cuestionen por un resultado específico. Así todo, estoy convencido de que renovaré a final de año o me iré a vivir mi vida a cualquier otro lado".
Al final, Diego se quedó en Nápoles, aunque terminó siendo sancionado 15 meses por dopaje. Cuando se marchó en 1992, Mendoza volvió a considerar su fichae, pero las dudas que ofrecía su conducta y sus actuaciones tras la sanción, el Real Madrid prefirió echarse a un lado para que fuese el Sevilla quien lo contratase de la mano de Carlos Bilardo.
El Pelusa pasó una sola temporada en el Sánchez Pizjuán antes de regresar a Argentina con Newell's y, finalmente, de vuelta a Boca. Al final, y a pesar de las múltiples llamadas, reuniones e intereses, el traspaso al Real Madrid nunca se materializó. Este martes, Diego alentará a su querido Napoli mientras ambos equipos se baten en duelo en la Champions League.
