El racismo, la 'peste' que parece no encontrar cura en el fútbol

Felipe Balcázar

Felipe Balcázar

A veces tenemos la costumbre de olvidar algunos sucesos. Las noticias se nos diluyen, aun cuando hace unos días, semanas o meses atrás nos causaron una indignación indescriptible. Es por eso que jugadores como Marcelo, Sancho, Cristiano Ronaldo y el resto de los jugadores de la Juventus que lucieron una emotiva camiseta en la previa del partido ante Milan por la Copa Italia, se sumaron al llamado de rechazar el racismo en todas sus expresiones y marcan, de esta manera, un importante precedente en el fútbol.

Sin embargo, el Galaxy fue el primero en mandar un mensaje al mundo con una contundente decisión: la rescisión del contrato de Aleksandar Katai. Todo se dio en medio de las masivas protestas por la muerte de George Floyd, justo cuando se vivían los momentos de mayor tensión en Estados Undios. Fue entonces cuando Tea Katai, la esposa del serbio, subió una lamentable publicación en su cuenta de Instagram: la imagen muestra a una patrulla, rodeada de varios manifestantes en las calles de Nueva York exigiendo justicia y el comentario de la joven pidiendo a la policía que "mate a la mierda".

Luego de una reunión en la que se acordaron los términos de su salida, Aleksandar pidió disculpas a la afición mediante un comunicado en sus redes sociales. "Los comentarios publicados por mi esposa, Tea Katai, fueron inaceptables. Sus visiones no son las que yo comparto y no las tolero en mi familia. Condeno de manera enérgica el supremacismo blanco, el racismo y la violencia contra la gente por su color de piel. La vida de los negros importan. Es un error de mi familia y asumo toda la responsabilidad al respecto".

El asesinato de Floyd sacudió Estados Unidos, donde se vienen denunciando este tipo de acciones racistas desde hace décadas. A todo esto se suma la preocupante situación que se vive por la pandemia de coronavirus, que se ha cobrado la vida de miles de personas y también ha golpeado la economía del país. Eso, sin mencionar el conflicto político a tan solo unos meses de las elecciones presidenciales, con Donald Trump y Joe Biden aspirando dirigir los destinos de la nación durante los próximos cuatro años.

Esta combinación de factores hizo que la violencia fuese inevitable. Terrence Floyd, el hermano de la víctima, llamó a la calma y pidió a los ciudadanos que ejercieran el derecho a la protesta de manera pacífica para no elevar los niveles de conflictividad. "Entiendo que están decepcionados, pero dudo que tanto como yo. Pero no estoy aquí para destrozar nada. Si yo no creo problemas en mi comunidad, ¿que están haciendo ustedes? No estamos haciendo nada, esto no va a traer a mi hermano de vuelta. Hay que hacer esto de otra manera. Hagan esto de forma no violenta, por favor".

Los comentarios de Tea, en ese contexto, resultaron condenables e inadamisibles para una organización tan importante en el balompié estadounidnese como el Galaxy. Sin embargo, las expresiones discriminatorias de la esposa de Aleksandar, lamentablemente, son muy frecuentes en algunos lugares del mundo. Hay países que tienen una larga tradición racista y esa realidad muchas veces se ve reflejada en los estadios de fútbol, donde grupos extremistas continúan protagonizando este tipo de acciones pese a las sanciones de la FIFA.

Europa es el principal exponente del racismo en el fútbol. Así lo reconoce el propio presidente de la UEFA, Aleksander Ceferin, quien no oculta su rechazo por quienes intentan restar importancia al problema de la discriminación en la sociedad. "Siento vergüenza que en 2019 tengamos que organizar una conferencia para promover la diversidad. Es preocupante ver a los dirigentes mundiales y a los políticos minimizar los incidentes racistas y discriminatorios", comentó el esloveno hace poco más de un año.

Sin embargo, hay ligas en las que es mucho más común ver insultos contra jugadores por su color de piel, debido a diversos motivos que de ninguna manera justifican este tipo de acciones. Pero, ¿cuáles son esos países con los campeonatos más racistas del Viejo Continente?

ITALIA

La Serie A es uno de los que comanda el listado. De acuerdo con el sociológo Nicolas Hourcade, esta realidad responde a motivos políticos e ideológicos que hacen vida en los sectores más radicales de la afición de algunos clubes del Calcio: "Italia es un caso aparte por dos motivos. Uno es por su historia política con la presencia de la extrema derecha y el otro es la organización de ciertos grupos de aficionados abiertamente fascistas, que pueden estar presentes en las gradas".

Lazio es uno de los equipos que está más marcado por su menosprecio a los jugadores de piel negra. La historia del club romano en este sentido viene de atrás, cuando el dictador italiano Benito Mussolini se hizo socio del club. Y varios jugadores han promovido esas posiciones radicales en el conjunto de la capital italiana, siendo Paolo Di Canio uno de los más importantes. El ex delantero italiano, en 2005, hizo un saludo fascista en el Olímpico de Roma, protagonizando una escena con la que crecieron muchos aficionados Biancocelesti.

Hace tan solo cuatro temporadas, la Lazio estuvo envuelta en un nuevo escándalo por el que fue objeto de numerosos señalamientos en redes sociales. El equipo lanzó una indumentaria negra con el águila en el costado derecho, algo que muchos calificaron como un homenaje a las Camisas Negras, las fuerzas de seguridad que utilizó Mussolini para ejercer control social y neutralizar huelgas o cualquier tipo de acciones de la disidencia italiana en la época. Aunque el club aclaró que era solo una camiseta alternativa, la ola de críticas no se detuvo.

INGLATERRA

Cada vez es más preocupante la situación en la Premier League. Y es que según las estadísticas publicadas por el Reino Unido, hubo un aumento del 65% en los incidentes relacionados con abusos racistas en los partidos de fútbol durante la temporada pasada. Los conflictos por discriminación pasaron de 192 a 274 en apenas un año, razón por la que varios clubes han llevado a cabo varias iniciativas para intentar reducir este tipo de acciones, de la mano de varias organizaciones benéficas.

Chelsea ha tenido una conducta ejemplar en la lucha contra el racismo. Vale recordar el caso del aficionado al que le prohibieron de por vida asistir a Stamford Bridge, luego de ser capturado por las cámaras del estadio agrediendo con un lenguaje abusivo a Raheem Sterling, en diciembre de 2018. También sucedió algo similar en el partido contra el PSG en la Champions League 2014-15, condenando a cuatro aficionados por hacer lo propio contra un hombre en el metro de la capital francesa.

"Estamos en un momento difícil", dijo Paul Elliott, presidente del Consejo Asesor para la Inclusión de la FA, a Goal. "Siempre he dicho que cuando tienes racismo en la sociedad, lo vas a tener en el fútbol. Pero el fútbol está haciendo un trabajo realmente bueno. En mi opinión, los clubes y los jugadores no reciben suficiente reconocimiento por el trabajo que hacen". 

CROACIA

Todas las sociedades tienen luces y sombras. Croacia obviamente no es la excepción. Las expresiones, cánticos, banderas y pancartas xenófobas están a la orden del día en los estadios del fútbol croata, razón por la que tanto UEFA como FIFA han castigado en reiteradas oportunidades a los clubes y a la Federación de dicho país. Ya sea con multas o sanciones para jugar sus partidos a puerta cerrada, el problema es un asunto cultural e histórico escapa de las manos de los organismos que regulan la actividad deportiva en Europa.

Durante la Segunda Guerra Mundial, los Ustasha fueron una organización de corte fascista que impuso una dictadura en el territorio que actualmente es Croacia, siendo aliados de la Italia de Mussolini y la Alemania de Hitler. Se caracterizaron por la instauración de un régimen oprobioso, creando diversos campos de concentración en los que asesinaron a una enorme cantidad de personas. Uno de los aspectos más característicos de su ideología eran sus expresiones de tinte racista, además del nacionalismo y la violencia extrema.

Luego de varias décadas, periodo en el que se disolvió la antigua Yugoslavia en 1991, todavía existen personas que comparten esos lineamientos y por eso el racismo se mantiene vigente en las canchas de Croacia. Aunque no es un asunto generalizado en el país balcánico, hay casos puntuales que hacen imposible ignorar esta situación. Un claro ejemplo es el de Josip Simunic en el duelo ante Islandia, cuando tomó un micrófono y gritó varias veces desde el campo el inicio del saludo de los Ustasha"Por la patria...", a lo que miles de aficionados respondieron con un contundente "¡Listos!". FIFA lo sancionó con 10 partidos de suspensión.

GETTY
Suminic Ustasha
Fanáticos del Chelsea vs Sterling

RUSIA

La lucha contra el racismo no es algo nuevo en Rusia, ni mucho menos. La liga y los clubes vienen trabajando sin descanso para acabar de una vez por todas con los excesos en los estadios, donde varios jugadores han tenido que soportar las peores agresiones por su color de piel. Aunque este tipo de incidentes han reducido considerablemente, lo cierto es que no han desaparecido por completo y en varias oportunidades se han escuchado a los aficionados emitiendo gritos de mono durante los partidos.

El problema es mucho más grave en San Petersburgo, una de las ciudades más importantes de Rusia. De hecho, los ultras del Zenit hicieron todo tipo de presiones para que el club no terminara fichando a Hulk hace ocho temporadas. "Para nosotros, la ausencia de futbolistas negros en la plantilla es una importante tradición que refuerza nuestra identidad. Como club más norteño de las grandes ciudades de Europa, nunca tuvimos vínculos con África ni con Latinoamérica", se lee en un polémico manifiesto.

El extremo brasileño expresó su impotencia por este tipo de situaciones en los partidos del Zenit. "Sucede en casi todos los partidos de liga, pero nada de esto se conoce fuera. Antes me enfadaba, ahora mando besos a los fans", dijo Hulk, quien ya había denunciado en varias oportunidades que había sido víctima de ataques racistas, incluso de uno de los árbitros del campeonato local. También vivió una situación similar en Moscú, donde lo recibieron con gritos de mono en el campo del Torpedo. 

EUROPA DEL ESTE

Un estudio de la Universidad de Harvard, con datos obtenidos entre 2002 y 2015, determinó que los países de Europa del Este son los más racistas. República Checa, Bulgaria, Eslovaquia, Bielorrusia, Ucrania o Rumania, en ese sentido, son algunos de los que tienen los indicadores más preocupantes. El cuestionario estaba basado en una prueba de asociación implícita, en la que el encuestado tenía que establecer una relación entre términos positivos o negativos con blancos y negros. 

Si bien es sumamente complicado establecer el grado de precisión de la investigación, lo cierto es que una de las primeras conclusiones que deja es que las actitudes ante la raza no son iguales en todas las latitudes. Con estos resultados se diseñó un mapa interactivo que muestra el grado de racismo, según las respuestas del cuestionario. El gráfico muestra que las asociaciones contra los afrodescendientes son menos intensas en los países del norte y oeste de Europa, pero avanza considerablemente hacia el sur y este del Viejo Continente.

Estos datos se ven respaldados por los sucesos que vemos en los campos de juego de dichos países. Hace tan solo unos días, el Partizan de Belgrado venció al Radnik en un partido que se detuvo por casi media hora debido a los insultos racistas de la afición local, quienes mostraron una gran pancarta con este mensaje: "Las ligas en que los gitanos no son los primeros se anulan, mientras que los títulos falsos se festejan con los hinchas", en clara alusión al Estrella Roja, rival histórico del Partizan que tiene prácticamente asegurada la liga.

Ultras del Zenit
Partizan Ultras

VÍCTIMAS DEL RACISMO EN EL FÚTBOL

Sin embargo, el racismo no es un asunto exclusivo de Europa, ni mucho menos. A lo largo de la historia hemos visto casos de discriminación en campeonatos de todas partes del mundo, entre los que incluso destacan países de Latinoamérica.

En Goal hacemos un recuento de los casos más recordados de aquellos futbolistas que fueron víctimas del racismo en un campo de juego. Algunos se vieron en la obligación de tomar medidas radicales, pero no siempre tuvieron el respaldo que tanto necesitaban en ese momento:

MARIO BALOTELLI

El delantero ha tenido que enfrentar al racismo en varias oportunidades durante su carrera. La más reciente fue hace tan solo unos meses, en el partido entre Brescia y Lazio, por la Jornada 18 de la Serie A. Los aficionados del conjunto romano emitieron sonidos de mono, al tiempo que gritaban consignas contra el atacante italiano, quien no pudo contenerse y descargó toda su impotencia reventando el balón contra la tribuna. El apoyo de sus compañeros no se hizo esperar y el duelo se detuvo durante cuatro minutos.

DANI ALVES

Es un fuera de serie. No hay otras palabras para describir la grandeza de Dani Alves. El lateral derecho se preparaba para cobrar un tiro de esquina contra el Villarreal, en el Estadio de la Cerámica. Fue entonces cuando le lanzaron un plátano desde las gradas y su respuesta sorprendió a propios y extraños: lo recogió, lo abrió y le dio un bocado sin preocuparse en lo más mínimo por lo sucedido. "Llevo once años en España, once años igual... Hay que reírse de estos retrasados", dijo el brasileño tras el duelo en la cancha del Submarino Amarillo.

EMILIO RENTERÍA

El delantero venezolano no contuvo las lágrimas, luego de que algunos aficionados le gritaron "mono" y "negro de mierda". Fue en el partido entre San Marcos de Arica y Deportivo Iquique, en uno de los momentos más lamentables que ha tenido el Campeonato de Primera División de Chile. Rentería recibió el apoyo de sus compañeros y el árbitro tomó la decisión de suspender el partido. "Mi madre me llamó después de enterarse de lo ocurrido y no sabía qué decirle", confesó el futbolista.

EVERTON LUIZ

El delantero brasileño, que era la estrella del Partizan, se retiró del campo llorando por la impotencia que le produjo escuchar durante todo el partido los insultos racistas de la afición del Rad.

Lo peor de todo es que Jelena Polic, la vicepresidenta del equipo rival, defendió a los radicales con un terrible comunicado: "Se supone que tenemos que respetar al resto más que a nosotros mismos, cuando el Partizan tiene siete jugadores extranjeros. Y luego llegan las lágrimas falsas, la falsa historia de amo Serbia y la veo como mi casa. ¿Por qué no te vuelves a Brasil y les muestras tus oscuros dedos?".

TINGA

Cada vez que tocaba la pelota, la afición lo insultaba con cualquier cantidad de expresiones racistas. Así fue durante todo el partido entre Cruzeiro contra Real Garcilaso en Perú, por la fase de grupos de la Copa Libertadores 2014." Estoy muy molesto. Jugué cuatro años en Alemania y nunca he experimentado esto. Ahora sucede en un país parecido a el nuestro, lleno de mezcla", expresó Tinga luego del compromiso en el torneo sudamericano.

FELIPE BALOY

La Liga MX también ha sido escenario de insultos racistas. Uno de las agresiones más recordadas es la que sufrió el panameño, cuando era jugador de Rayados de Monterrey en 2006. El central panameño visitó el Estadio Corona para enfrentar a Santos Laguna, partido en el que varios aficionados locales lo agredieron durante todo el partido imitando sonidos de mono y gritando todo tipo de consignas racistas. 

MOUSSA MAREGA

Hizo el gol que le dio la victoria al Porto contra el Vitoria Guimaraes. Unos minutos después recibió cánticos racistas de la afición local, razón por la que el delantero de los Dragones tomó una decisión que ni siquiera sus propios compañeros pudieron evitar: abandonó el rectángulo de juego en señal de protesta. Lo más triste del hecho es que el árbitro, en lugar de apoyar al futbolista, lo amonestó y dio la orden de continuar el partido tras producirse el ingreso de Wilson Manafá.

Balotelli, de las víctimas regulares

GETTY

GETTY

Dani Alves y el plátano que mordió

FC BARCELONA

FC BARCELONA

GETTY

GETTY

Moussa Marega

GETTY

GETTY

Pogba

GETTY

GETTY

Moise Kean

GETTY

GETTY

Roberto Carlos

GETTY

GETTY

Samuel Eto'o

GETTY

GETTY

PAUL POGBA

Pogba recibió todo tipo de insultos racistas en las redes sociales. ¿La razón? Falló un penal que le pudo dar la victoria al Manchester United contra el Wolves, en la Jornada 2 de la presente temporada de la Premier League. Todo esto provocó el pronunciamiento de los Red Devils en un comunicado: "La gente que ha expresado estas opiniones no representa los valores de nuestro gran club y es alentador ver a la gran mayoría de nuestros aficionados condenar esto también", destacó el club de Old Trafford.

DANNY ROSE

El lateral de Tottenham y la Selección inglesa no tiene espacio para un nuevo abuso. Está tan cansado, que incluso se muestra desesperado por retirarse del fútbol para no tener que soportar más actos de racismo. "Me quedan cinco o seis años para colgar las botas y no veo el final. Ves como se están haciendo las cosas en el fútbol y la verdad es que solamente quiero largarme. El fútbol está politizado y, para ser honesto, no veo el momento de irme", dijo el carrilero hace poco más de un año.

MOISE KEAN

Sucedió al final de la temporada pasada, cuando Moise Kean hizo el segundo gol de la Juventus en la cancha del Cagliari y lo celebró encarando a los ultras del equipo local, que estuvieron todo el partido agrediéndolo con gritos racistas.

Una vez culminado el partido, Massimiliano Allegri, quien era el director técnico de la Vecchia Signora en ese momento, defendió al futbolista en rueda de prensa: "Como es habitual, hay algunos imbéciles pero también personas normales. Los no civilizados deben identificarse con las cámaras y no deben entrar más”.

ANTONIO RUDIGER

Este es otro de los casos que se vieron esta campaña en la Premier League. Chelsea obtuvo la victoria en el derbi londinense contra el Tottenham, pero el partido se vio manchado por los insultos racistas que recibió Rudiger tras la dura entrada que le cometió Son Heung-Min, expulsado con roja directa. El central alemán reaccionó de manera inmediata y se lo hizo saber al árbitro principal, reclamo al que se sumaron todos sus compañeros de equipo.

KALIDOU KOULIBALY

Ya pasaron dos años desde entonces, pero nadie olvida lo que pasó con Kalidou Koulibaly en el partido entre Inter y Napoli. El central fue objeto de insultos durante todo el partido y además terminó expulsado por una falta y aplaudir de manera sarcástica la decisión del árbitro.

Tras lo sucedido, Carlo Ancelotti expresó su molestia ante los medios: "La próxima vez dejaremos de jugar y dejaremos el campo, incluso si tenemos que perder el partido. Estoy molesto porque pedimos tres veces la suspensión del partido por los cánticos racistas contra Koulibaly". 

IÑAKI WILLIAMS

El suceso tuvo lugar hace tan solo unos meses, concretamente en el estadio del Espanyol. Iñaki fue víctima de cánticos racistas luego de ser reemplazado en la segunda mitad y solo tuvo palabras para expresar la impotencia que sentía tras el lamentable incidente.

"Estos insultos racistas están fuera de lugar. La gente que viene a hacer eso se tiene que quedar en su casa y no venir al estadio. Es una vergüenza que sigan pasando estas cosas", declaró el delantero del Athletic de Bilbao.

ROBERTO CARLOS

Uno de los mejores laterales izquierdos de toda la historia puso fin a su carrera como profesional en Rusia. El brasileño era uno de los bombazos del Anzhi Majachkala, equipo que contaba con un proyecto sumamente ambicioso en el que el ex Real Madrid tenía un rol muy importante.

Sin embargo, en el partido contra Krylia Sovétov le lanzaron un plátano desde las gradas, en una lamentable imagen que le dio la vuelta al mundo. Decepcionado, recogió el objeto de la agresión y se retiró del campo visiblemente decepcionado de la xenofobia en el país europeo.

SAMUEL ETO'O

"No juego más"Esa fue la reacción de Samuel Eto'o en La Romareda, donde Barcelona se impuso ante Zaragoza por 2-0 en la temporada 2005-06. El delantero camerunés no pudo contener su impotencia ante los insultos racistas de la afición local y decidió rebelarse para poner freno a la situación.

Luego de amenazar con retirarse del campo, el árbitro principal y Frank Rijkaard lograron convencer al atacante para que volviera al partido, mientras recibía el apoyo de sus compañeros de profesión.

GETTY

GETTY

GETTY

GETTY

GETTY

GETTY

GETTY

GETTY

GETTY

GETTY

GETTY

GETTY

GETTY

GETTY

GETTY

GETTY

GETTY

GETTY

GETTY

GETTY

GETTY

GETTY

LA POLÉMICA CAMPAÑA DEL CALCIO

La Serie A, hace tan solo unos meses, presentó una campaña contra el racismo con un cartel que muchos consideraron inapropiado. La iniciativa del campeonato italiano mostraba una imagen con tres monos: uno occidental, uno africano y otro asiático. El diseño de Simone Fugazzattoha provocó la indignación y el rechazo de todos, incluso de algunos equipos que mostraron su desacuerdo con la vía que encontró el Calcio para promover la diversidad e inclusión.

"AS Roma está muy sorprendido por ver la que aparece como una campaña contra el racismo de la Serie A, con unos monos difundidos en las redes sociales. Entendemos que la Liga Serie A quiere ganar al racismo, pero no creemos que esta sea la manera correcta", escribió el club de la capital italiana a través de su cuenta de Twitter, una posición que también adoptaron otros clubes importantes del campeonato italiano, como sucedió con el Milan o el Inter.

Fugazzattoha explicó el concepto de la campaña en su Instagram. "¿Por qué no dejar de censurar la palabra mono en el fútbol en vez de cambiar el concepto y decir que al final todos somos monos? Si somos seres humanos, monos, almas reencarnadas, energía o extraterrestres que nos importan, lo importante es escuchar un concepto de igualdad y hermandad". Pese a la aclaratoria, los aficionados inundaron las redes sociales con críticas al respecto.

El terrible error del campeonato italiano sucede en medio de una temporada que ha estado marcado por diversos casos de racismo en el Calcio.

Marcus Thuram

GETTY

Marcelo

GETTY

Lukaku

GETTY

GETTY

GETTY

GETTY

¿DÓNDE NACIERON LOS FESTEJOS EN HONOR A FLOYD?

Entendiendo que el racismo ha ganado demasiado espacio con el paso de los años, es obvio que la lista de abusos es interminable. Sin embargo, la muerte de Floyd en Minneapolis parece haber marcado un antes y un después en la defensa de los derechos civiles. Y no solamente por el aumento de ciudadanos en las calles protestando de manera pacífica, sino también por el pronunciamiento de jugadores y equipos de todo el mundo que se han sumado al llamado de #BlackLivesMatter con una pose muy particular: hincando la rodilla derecha en el suelo.

El gesto se ha hecho viral en los últimos días, pero lo cierto es que comenzó hace cuatro años. Fue el 26 de agosto de 2016, en un partido entre los San Francisco 49ers y Green Bay Packers en la NFL. Cuando los jugadores escuchaban de pie el himno de Estados Unidos, como es habitual antes de cada compromiso, Colin Kaepernick rompió el protocolo y decidió hincar su rodilla en señal de protesta ante la cantidad de ciudadanos afroamericanos que murieron por abusos policiales en aquel año. Ahora, el ex quarterback es un emblema de la lucha contra el racismo.

La vuelta de la Bundesliga estuvo marcada por los festejos con la señal de Kaepernick, como muestra de solidaridad a las víctimas del racismo. Lo mismo en el resto de Europa, con equipos como Roma o Liverpool encontrando maneras muy creativas para sumarse al rechazo del asesinato de Floyd. Nadie mejor que ellos para dar un ejemplo a las nuevas generaciones, después de todo son los referentes de la afición y los protagonistas en el rectángulo de juego.

LA EDUCACIÓN COMO ÚNICO CAMINO

No hay manera de cambiar al individuo por medio de la sociedad, todo lo contrario. Es el individuo el que cambia los esquemas mentales de un país, haciendo uso del arma más poderosa del planeta: la educación. Eso lo ha entendido muy bien la Federación Alemana de Fútbol, que desde hace años viene desarrollando una serie de iniciativas con la finalidad de que la tolerancia sea sostenible a largo plazo en el país y por ende en los estadios de todas las divisiones.

Los entrenadores, en todas las categorías, son capacitados bajo un programa de integración y diversidad en el que inculcan una serie de valores, además de las implicaciones de la diversidad cultural en los equipos en todos sus niveles. Los técnicos se van formando con una perspectiva distinta, preparados para convivencia con jugadores de otras razas, respetando las creencias religiosas y con la capacidad para actuar contra los estereotipos dentro de los equipos.

También se creó el Premio Julius Hirsch para las organizaciones que se sumen a la lucha contra el racismo, antisemitismo y la discriminación. Olliver Tietz, gerente de la Fundación, explicó que la Federación trabaja para evitar que se olvide la tragedia del Holocausto.

"Nosotros escogimos conscientemente como símbolo de nuestro compromiso a un jugador judío que integró la selección alemana y luego fue víctima del holocausto: Julius Hirsch. Entonces él era admirado por la juventud como hoy lo son Manuel Neuer o Philipp Lahm, pero su destino fue otro. Él tuvo éxito como deportista jugando para Alemania, y aún así fue perseguido y murió en un campo de concentración. Julius Hirsch encarna la terrible historia del holocausto, y su biografía le ayuda a mucha gente joven a comprender mejor la dimensión del drama humano bajo el régimen nazi", dijo Tietz a DW.

Y es que, en definitiva, no se trata de un asunto de izquierda o derecha. Tampoco de encontrar medidas coercitivas más severas que las que actualmente se aplican. La solución pasa por un largo camino que requiere un trabajo coordinado entre todos los actores de la sociedad, con el objetivo de reforzar los valores de equidad que eliminen esas jerarquías raciales en cualquier ámbito de la vida. Los clubes y los jugadores, como referentes de un gran número de personas, juegan un papel clave. Parece que ya comenzaron a entenderlo.

GETTY

GETTY