La mayoría de la gente se consideraría afortunada si tuviera la oportunidad de vivir un sueño. Para millones de niños y niñas de todo el mundo, llenos de ilusión, la vida como deportista profesional representa la cima del logro personal. Otros pasarían encantados sus días vistiéndose y posando ante las cámaras tras abrirse camino en la industria de la moda.
Ambos sectores son notoriamente difíciles, ya que solo hay un número limitado de personas que pueden brillar en las pistas, los campos o las pasarelas en cada momento. Llamar la atención de quienes toman las decisiones nunca es fácil, con entrenadores siempre en busca de la perfección mientras «el diablo viste de Prada» cuando se trata de directores creativos y editores despiadados.
Algunos parecen tener toda la suerte, hasta el punto de difuminar fronteras y pasar con total naturalidad de los campos de fútbol de Londres y París a las pasarelas de Nueva York y Milán. John Halls ha podido marcar todas esas casillas a lo largo de dos carreras muy diferentes.
Como defensa al que se consideró lo bastante bueno como para lograr reconocimiento internacional con Inglaterra en categoría sub-20, compartió vestuario con Thierry Henry, Patrick Vieira y Dennis Bergkamp como parte del icónico equipo de los «Invencibles» del Arsenal. Halls salió de la célebre cantera de Hale End para disputar tres partidos con el primer equipo de los Gunners, antes de representar a otros 10 clubes que le permitieron experimentar los cuatro escalones de la English Football League.
Una vez que colgó las botas, con una lesión obligando finalmente a Halls a retirarse a los 30 años, pasó menos de una semana compadeciéndose antes de cambiar su existencia como modelo de variedad de rol deportivo por aquella que ha hecho que su rostro le abra puertas en Giorgio Armani y Dolce & Gabbana.
Entonces, ¿cómo se desarrolló ese proceso? El propio protagonista lo ha desvelado para GOAL...







