El brasileño Vinícius Júnior acaparó los focos durante la victoria del Real Madrid ante el Schalke (3-0), después de verse en un enfrentamiento directo con la afición del equipo alemán, que lo recibió con silbidos durante todo el tiempo que permaneció sobre el terreno de juego, lo que llevó al jugador a responder de una forma que llamó la atención.
El diario español "Marca" señaló que Vinícius fue silbado casi cada vez que tocaba el balón, pese a que nunca antes había jugado en el estadio del Schalke ni se había enfrentado al equipo alemán, y las reacciones de la afición en su contra se mantuvieron hasta el momento de su sustitución en la segunda parte.
La estrella brasileña no entró en una confrontación directa con las gradas, sino que optó por responder a su manera, limitándose a lanzar rápidas miradas a la afición y a sonreír en más de una ocasión, antes de mandar un beso hacia el sector que le dirigía los silbidos.
Aquella imagen se convirtió en una de las escenas más destacadas del encuentro, después de que Vinícius gestionara el ambiente hostil con evidente calma y transformara los silbidos de la afición en una oportunidad para demostrar que no le afectaba la presión de las gradas, en lugar de dejarse arrastrar a cualquier roce con ellas.
Más allá de los silbidos, Vinícius ofreció una actuación influyente en la victoria del Real Madrid ante el Schalke, con lo que el equipo cerró su preparación para la nueva temporada con la moral alta, mientras que el jugador brasileño demostró una vez más que es capaz de gestionar a su manera las presiones que lo rodean.




