El fin de semana fue más que ajetreado en la Ligue 1, ya que a la suspensión del Bastia - Olympique de Lyon se sumó que el Nantes - Girondins de Burdeos tuvo que estar parado durante algunos minutos.
El árbitro tuvo que detener el curso del partido después de que algunos aficionados lanzaran bengalas al césped y fuera imposible seguir jugando, ya que el humo impedía la visión a los jugadores.
