La venganza es dulce. O al menos así lo fue para Daniel Arreola y el Puebla, quienes celebraron la anotación del 1-1 a Chivas y Antonio Briseñoque minutos antes había festejado una barrida como si fuera un gol a favor.
Brayan Angulo empujó el balón a las redes después de un error del portero Antonio Rodríguez y el defensa aprovechó para buscar al Pollo y, literalmente, gesticularle y hacerle los mismos movimientos que él hizo de frente.
El árbitro Marco Ortíz sólo se limitó a separar a ambos futbolistas para que el incidente no pasara a mayores en el Estadio Cuauhtémoc.