El mundialista Perú se asomaba como el gran favorito en su primer cruce de Copa América, ante Venezuela, en el grupo de Brasil que arrancó poniéndole tarea a los combatientes sabatinos. Pero el cero se impuso, en gran parte por Wuilker Faríñez (1998) y, en menor medida, por el VAR.
El meta de Millonarios redondeó uno de esos rendimientos que podrían hacerlo volar de Bogotá, pues su nivel bien pudo interesarle a los siempre presentes veedores del fútbol de primer nivel que se pasearán durante junio y julio por Brasil.
Si bien la faena arrancó con pesadilla, ese mal sueño alcanzó a durar apenas segundos. La jugada, del minuto seis, fue de balón parado y Faríñez saltó hasta chocar con Renato Tapia (en la foto), pero la serie de rebotes acabó con Christofer González marcando y, a instancias de la videoasistencia, con Wilmar Roldán desestimando la diana.
El también mundialista, pero Sub 20, luego le desviaría un tiro libre a Paolo Guerrero y le erró en una salida en falso con los puños. Lo que lo salva, siempre, es que en el piso es de los más rápidos a la hora de reaccionar ante un balón perdido. Cortó los centros que arrastraban mayor peligro, también.
Anotó Jefferson Farfán, de cabeza, pero el centro de Edison Flores estaba en una posición fuera de lugar. Roldán y el VAR también le dijeron que no al Rímac en esta. Y Flores, el que reemplazó a Christian Cueva en el descanso, erró dos veces contra un Faríñez elástico hasta en la línea de meta en la más clara del juego, para finalmente sacarle al tiro de esquina otro balazo al mismo protagonista, del Morelia, pero desde media distancia. No hubo cómo batirlo y ahora lo mira de reojo al pentacampeón del mundo.
