EDITORIAL
El Barcelona puede dar un hachazo a la Liga mañana ante el Valencia. Nada será definitivo al término de la décimotercera jornada que se avecina y Ernesto Valverde y sus hombres ya saben que tampoco un buen arranque garantiza el título tras haber disputado tres meses de competición, algo que el Barcelona ha asumido recientemente, pues esta es la tercera vez que el cuadro azulgrana gana once de los primeros doce partidos de Liga. En una ocasión ganó el título y en la otra acabó sucumbiendo.
Fue en la temporada 2012/13 y bajo la dirección técnica de Francesc 'Tito' Vilanova cuando tradujo el mejor inicio de su historia en el campeonato de Liga, sacándole tres puntos al Atlético tras disputar trece partidos de campeonato. Acabaron siendo quince con respecto al segundo clasificado, el Real Madrid de José Mourinho, incapaz de resistir la trayectoria de un equipo que apenas concedió dos derrotas y cuatro empates en toda la Liga.
Sin embargo, la temporada siguiente, y ya bajo la batuta de Gerardo 'Tata' Martino, el cuadro barcelonista incluso mejoró el arranque del año anterior aunque el Atlético de Madrid volviera a mantenerse al acecho, de nuevo a tres puntos de distancia. Al final, el cuadro colchonero aguantaría el tipo hasta el final y aprovecharía el empate en la última jornada en el Camp Nou para proclamarse campeón y dejar al Barcelona con las manos vacías a pesar de su buen inicio.
Y esto es lo que busca evitar Ernesto Valverde. Insiste en ir "partido a partido", la máxima que popularizó precisamente aquel Atlético que enterró al Barcelona de 'Tata', para parecerse, por lo menos resultados en mano, a la trituradora que construyó 'Tito'. Resulta obvio afirmar que a estas alturas una victoria en Mestalla no garantiza nada pero ¿quién no se cambiaría hoy por el Barcelona de Valverde?
