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Hugo Duro ValenciaGetty Images

Valencia CF: La historia interminable

Electrocutados en la silla eléctrica de Peter Lim: Pizzi, Nuno, Voro (primera toma), Neville, Ayestarán, Voro (toma dos), Prandelli, Voro (tres), Marcelino, Celades, Voro (cuatro), Gracia, Voro (cinco)y Bordalás, al que igual se fuman en un "pis-pás". Nadie sirve, nadie vale y venga quien venga, el problema sigue ahí. Que pase el siguiente, se llame como se llame, para que cargue con la culpa de todo y los mariachis puedan cantar “Las Mañanitas” al rey Peter. El plan: cambiar todo para que nada cambie. El proyecto: convertir un club histórico en una sociedad histérica. Propietario: Meriton Holdings. La historia interminable.

La última esperanza es la Copa. Sería bálsamo de Fierabrás y salvación para Bordalás, pero mientras tanto, Valenciastán sigue empachándose de mediocridad. En otro tiempo, Mestalla habría hecho temblar el misterio con un bagaje de 2 puntos de 21 posibles, ejecutando una pañolada bestial que haría perder la vergüenza hasta a los que no la conocen. Ante el Barça, después de un humillante 1-4, la gente, que animó al equipo en todo momento y se manifestó contra la ominosa gestión de la propiedad, no sacó el pañuelo. Animó, creyó cuando marcó Soler pensando que el milagro sería posible, se resignó con el cuarto gol encajado y después de la indiferencia, llegó el silencio. Fue un baño de realidad.

Bordalás ya sabe que el toro que le ha de matar está en la dehesa. El alicantino, que no era Arrigo Sacchi en las primeras jornadas cuando todos se subían al carro de la ‘Bordaleta’ y no es Gary Neville ahora que no le gana a nadie, fue muy claro: necesitaba refuerzos de nivel, no de relleno. Predicó en el desierto y tras el baile del Barça, confesó a tumba abierta. Se siente frustrado porque es ambicioso, cree que no tiene las armas necesarias para alcanzar las exigencias históricas del club y entrena un equipo que no puede competir contra los grandes (goleadas ante todos los equipos punteros) y que, si baja la guardia, tendrá serios problemas de aquí a mayo.

 Los números no mienten: 42 goles encajados en 25 partidos. Una salvajada. Números defensivos de descenso. Igual que Alavés (42) y solo superado por Levante (50). Con ese sistema defensivo, Bordalás sabe que se condena a vegetar en tierra de nadie. Salvo campanada en la Copa, a este Valencia CF le espera, una vez más, La Nada. Es decir, la 'zona Meriton'. Hay quien dice que el Valencia tiene una gran plantilla, que debe aspirar a más, que puede jugar mucho mejor y que la culpa es del entrenador. Sus cortesanos mediáticos, que todavía quedan por ahí, asienten. La culpa, del entrenador. La pregunta es, si Pizzi, Nuno, Neville, Ayestarán, Prandelli, Marcelino, Celades, Gracia y Bordalás son tan malos ¿quién les contrató? Propietario: Meriton Holdings. La historia interminable.

Rubén Uría

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