Todo parecían dudas y drama a mediados de Agosto. El Manchester United había caído frente al Brighton&Hove Albion en casa en la jornada inaugural y había sido goleado por un estruendoso 4-0 frente al Brentford. Entonces, los Red Devils se midieron frente al Liverpool y sacaron el Clásico del fútbol inglés adelante con un convincente 2-1 frente a su eterno rival para empezar el itinerario de cuatro victorias consecutivas que aglutinan ahora.
Llega la Europa League y el duelo inaugural frente a la Real Sociedad. Para el equipo mancuniano, claro, la prioridad es alcanzar uno de los cuatro primeros puestos de la Premier League que le darían acceso a la Liga de Campeones de la temporada que viene (aunque también podrían conseguirlo ganando la Europa League). Se esperan rotaciones en el equipo de Erik Ten Hag. Y habrá que ver si Cristiano Ronaldo es titular. El portugués es suplente hasta el momento. Y su ausencia en el once la justifica el técnico holandés entre la escasa pretemporada del luso y el buen rendimiento de los que sí juegan (doblete y asistencia frente al Arsenal para Rashford y gol para Antony en el debut).
El entrenador neerlandés ha ido flexibilizándose con el paso de las semanas y los partidos. Tras las dos primeras derrotas, el Manchester United ha acumulado los cuatro partidos consecutivos con victoria teniendo menos posesión de balón que el rival (30% frente al Liverpool, 48% frente al Southampton, 46% frente al Leicester City y 39% contra el Arsenal). La Premier League es un entorno singular y el nuevo inquilino del banquillo de Old Trafford se ha dado cuenta de ello con bastante rapidez.
El Manchester United sigue viviendo en periodo de transición desde la marcha de Sir Álex Ferguson hace ya casi una década. Los últimos títulos llegaron de la mano de Mourinho y, desde entonces, con Solskjaer y Rangnick el club siguió pululando por un desierto sin títulos ni alegrías. Las incorporaciones de Casemiro, Eriksen, Antony, Malacia y Lisandro Martínez están por calibrarse. Aunque la resiliencia mostrada en el inicio de campaña parece un buen síntoma.
La Europa League será un campo de pruebas para el equipo inglés, especialmente en la fase de grupos. Más allá del interesante duelo con la Real Sociedad, el resto de partidos deben ser un trámite para los Diablos Rojos que quieren recuperar paulatinamente el prestigio perdido. Y para ello solo tienen una opción: ganar. La que han tomado en los últimos cuatro partidos. A pesar de su desorientación a nivel institucional, el United llega al alza.




