Las crisis organizativas que ensombrecen el Mundial de 2026 persisten. Las autoridades senegalesas anunciaron que se denegaron todos los visados solicitados por aficionados que querían viajar a Estados Unidos para apoyar a su selección, lo que agrava la polémica sobre las políticas de la administración Trump respecto al torneo.
Según confirmó este viernes a la agencia France-Presse, ninguna delegación oficial de aficionados viajará a Estados Unidos para animar a los “Leones de la Teranga”, lo que frustra las esperanzas de la afición africana.
La crisis no afectó solo a Senegal: también se extendió a Costa de Marfil, donde se denegaron las visas de unos 500 aficionados de «Los Elefantes», que esperaban apoyar a su selección en su regreso al Mundial.
Antes, se había impedido la entrada al árbitro somalí Omar Abdulkadir Artan, designado por la FIFA para pitar un partido.
Estas crisis sucesivas empañan la imagen del torneo, que desde su inicio ha sufrido problemas con los visados de aficionados, jugadores y árbitros, cuando se esperaba una gran fiesta futbolística con la primera edición de 48 selecciones.
La política de visados de la administración Trump preocupa a la FIFA, que teme un descenso de afluencia, sobre todo desde África, y un daño a la imagen del torneo.
Por ahora, ni la FIFA ni las autoridades estadounidenses se han pronunciado, mientras crecen las críticas al comité organizador, al que se exige una intervención urgente antes de que la situación empeore y afecte al desarrollo del torneo.

