Se reavivó la polémica en torno a las decisiones arbitrales controvertidas en los partidos del Real Madrid, después de que el brasileño Vinicius Junior sufriera una acción que provocó el malestar del portugués José Mourinho, consistente en una patada que recibió el jugador cuando se encontraba sobre el terreno de juego, sin que el árbitro interviniera mostrando tarjeta alguna al jugador del Espanyol Álex Calatrava.
Calatrava explicó, en declaraciones recogidas por el sitio español "Defensa Central", que la acción no merecía sanción, al considerar que se produjo en el marco de la disputa del balón, y subrayó que el árbitro y la tecnología del videoarbitraje la consideraron no intencionada.
El jugador del Espanyol dijo: "Durante la jugada con Vinicius, intenté pasar el balón y luego me paré. Fue algo totalmente involuntario, y así lo interpretaron el árbitro y la tecnología del vídeo", insistiendo en que no recibir tarjeta amarilla fue una decisión justa desde su punto de vista.
La imagen provocó numerosas críticas, después de que la repetición mostrara a Calatrava dando una patada a Vinicius por detrás mientras este último estaba tendido sobre el terreno de juego, en una acción que algunos consideraron que merecía al menos una tarjeta amarilla, especialmente porque el balón se encontraba fuera del alcance del jugador del Espanyol y no había una posibilidad real de jugarlo.
La paradoja no se detuvo ahí, ya que Calatrava recibió antes del final de la primera parte una tarjeta amarilla en otro contacto con Vinicius, lo que puso la primera acción bajo un mayor debate, considerando que sancionarla podría haber conducido posteriormente a su expulsión.
El incidente trajo a la memoria de la afición del Real Madrid una acción controvertida que también vivió el estadio del Espanyol, cuando Carlos Romero intervino con violencia por detrás sobre Kylian Mbappé, en una entrada a la altura de la rodilla que tampoco vio la tarjeta roja, antes de que Romero marcara el gol de la victoria para su equipo.
Dos temporadas después, la polémica volvió de nuevo al estadio de Cornellà, pero el escenario esta vez fue diferente, después de que el Real Madrid saliera con los tres puntos, mientras que Calatrava se encontró en el centro de una nueva tormenta de críticas por lo sucedido con Vinicius.




