El Real Madrid sigue sin poder superar los efectos de su derrota ante el Atlético de Madrid en el derbi de la capital, después de que la polémica sobre las decisiones arbitrales eclipsara cualquier debate relacionado con el rendimiento del equipo y las razones del retroceso en sus resultados.
En medio de esta polémica, la postura de Kylian Mbappé destacó de forma distinta al discurso que adoptó el club tras el partido, ya que el astro francés instó a centrarse en los aspectos que el equipo puede desarrollar, en lugar de reducir las causas de los resultados negativos a los errores arbitrales o cargar toda la responsabilidad sobre los árbitros.
Mbappé se alejó en sus últimas declaraciones del planteamiento que se centró en las decisiones arbitrales, subrayando que no desea entrar en debates repetidos sobre los árbitros, y que el Real Madrid está obligado a trabajar más para recuperar su nivel y volver a competir por los títulos.
Las declaraciones de Mbappé llegaron como respuesta a una pregunta sobre si el Real Madrid no recibe las mismas oportunidades para competir, cuando dijo: «Creo que nunca he sido un jugador que hablara mucho del árbitro, y no voy a empezar ahora. Pienso en las cosas, pero me las guardo para mí».
El jugador francés aclaró que es consciente de que los árbitros son humanos, y por tanto pueden cometer errores durante los partidos, pero al mismo tiempo insistió en que no quiere involucrarse en largos debates sobre las decisiones arbitrales, ni convertirlas en el eje del discurso tras cada resultado negativo que consigue el equipo.
La postura de Mbappé llega distinta a las declaraciones que hizo Mourinho tras la derrota en el derbi ante el Atlético de Madrid, ya que el técnico portugués se centró durante su rueda de prensa en varias decisiones arbitrales que generaron polémica, mostrando imágenes y situaciones que consideró similares a intervenciones vistas en otros partidos, y estimó que algunas de ellas favorecieron al Atlético de Madrid o al Barcelona.
Mourinho habló de forma extensa sobre las situaciones que le generaron objeciones, considerando que algunas de las intervenciones que ocurrieron durante el partido merecían sanciones más duras, y señalando que existe una diferencia en la forma de tratar las situaciones similares de un partido a otro. Como consecuencia, el discurso sobre el arbitraje eclipsó el debate relacionado con el nivel técnico que ofreció el Real Madrid durante el derbi.
El informe señaló que la postura actual de Mourinho difiere también de algunas declaraciones que hizo en ocasiones anteriores, ya que anteriormente había afirmado su confianza en el arbitraje español, y también dijo tras uno de los partidos que confía en el árbitro antes de cada enfrentamiento, incluso si el árbitro toma tras el pitido final decisiones que no fueron de su agrado o le generaron objeciones.
En cambio, Mbappé considera que el Real Madrid no puede explicar su crisis actual solo con el arbitraje, y que el equipo está obligado a mirar su rendimiento e intentar corregir los puntos débiles que aparecieron durante los últimos partidos.
El astro francés dijo: «Los demás pueden hablar, pero nosotros tenemos que hacer más y trabajar para que vuelva la ilusión en el Real Madrid, y para que vuelvan los títulos».
La postura de Mbappé sitúa al jugador en un espacio distinto al discurso oficial que circula dentro del club, en un momento en el que el Real Madrid intenta determinar las razones que llevaron al retroceso de sus resultados durante el último periodo.
Junto a la polémica arbitral, el equipo afronta críticas relacionadas con su nivel técnico, y con su capacidad de imponer su estilo durante los grandes partidos, además de los interrogantes sobre algunas posiciones que no recibieron los refuerzos requeridos.
También destaca en este contexto el hablar sobre la ausencia de algunos fichajes o refuerzos que se veían como necesarios para mantener el equilibrio del equipo y potenciar su capacidad de competir, junto a la continua polémica sobre la etapa que siguió a la retirada de Toni Kroos, y el impacto de su marcha en la forma de jugar del Real Madrid y en su capacidad de controlar el ritmo de los partidos.





