El viernes por la noche, el programa «Vandaag Inside» comentó la noticia sobre el árbitro Rob Dieperink. Johan Derksen, René van der Gijp y Hélène Hendriks participaron en el debate.
Derksen fue el primero en hablar: «Si este árbitro quiere meterse con alguien, que sea con Danny Makkelie, no con un chico en un hotel».
Hendriks recordó que el caso fue archivado, pero Derksen insistió: «Le hizo insinuaciones; nadie se queja si no hay un golpe en el trasero».
Van der Gijp prefiere no pronunciarse: «Me alegro de haber nacido en otra época, sin móviles; creo que me habrían llevado cuatro veces a la semana en un furgón policial».
«Hay que ser cautelosos: te detienen y te deportan. Se dijo que tenía una foto, pero el caso se archivó muy rápido y eso me alerta», añade Hendriks.
Derksen lo tiene claro: «Él es la víctima. Si no ha hecho nada, es muy injusto. Supongo que ha pasado algo, porque nadie denuncia por simple diversión».
«Si no es cierto, es muy lamentable, porque su vida ha quedado marcada y en cualquier estadio le silban o le gritan. Es muy lamentable. Hoy en día vivimos en un mundo en el que se reacciona de forma histérica ante cualquier incidente», concluye Derksen.
