Para triunfar y ganar un campeonato no sólo hay que vencer a los rivales, sino también sobreponerse a toda clase de adversidades. Bajo ese contexto, Méxicoafrontará la Copa Confederaciones 2017 en Rusia con el firme propósito de conquistarla. El Tri lo logrará en buena medida si cambia de chip adecuadamente y logra adaptarse en dos semanas a jugar en otro continente y todo lo que eso implica.
De entrada, el idioma es una cuestión que sólo dominan los nativos, pero no es ajena, al menos en lo elemental, a los futbolistas, quienes de repente tienen necesidades y deben expresarse para solicitarlas. Incluso esto aplica para la cuestión alimenticia y a veces no basta saber la lengua universal (inglés).
Asimismo, los elementos del combinado azteca deben acostumbrarse rápidamente a un clima extremoso que desconocen, pues no están habituados a las bajas temperaturas ni tampoco a tanta luz del sol: en Rusia pueden ser las cuatro de la mañana y todavía no es de noche, lo cual también puede causar cierto desconcierto.
Ya sin entrar en otras cuestiones políticas, culturales o del tipo de moneda (rublo ruso), esos serían prácticamente los principales puntos que los dirigidos por Juan Carlos Osorio deben tomar en cuenta en pos de un buen acoplamiento en el país al que seguramente volverán el próximo año, cuando busquen hacer un buen papel en la Copa del Mundo.
De momento, el Tricolor luchará en un 'extraño' territorio que a su manera será cálido para dejar una buena imagen a todo el orbe. Y el reto para todos es el mismo, salir victoriosos, aunque luzca (no en chino), sino en ruso.
