Noelia Romero fue suspendida de empleo y sueldo y, posteriormente, despedida por haber investigado internamente el caso 'Barçagate'. Así lo sentenció un juzgado laboral en septiembre tras el juicio en el que se determinó que el despido de la ex compliance officer del Barcelona fue improcedente y debido a una represalia por haber iniciado acciones después de que la Cadena SER difundera el escándalo por el que el Barça tenía contratada desde 2017 a una empresa (I3Ventures) que se dedicaba a difamar a través de las redes sociales a exdirectivos del club, a exjugadores como Xavi Hernández o Carles Puyol, exentrenadores como Pep Guardiola, candidatos a la presidencia, empresarios, periodistas, políticos e incluso a algún jugador de la plantilla como Gerard Piqué. Además, los responsables fraccionaron el contrato, superior a 1 millón de euros anuales, en contratos inferiores a 200.000 euros, un hecho que evitó todos los controles internos.
Este martes, Romero declaró ante la jueza que instruye el caso 'Barçagate' que dicha contratación tuvo un esquema "de corrupción de manual". En la declaración a la que ha tenido acceso Goal, la ex compliance officer dijo concretamente que "hay un esquema de corrupción, no digo que haya un delito de corrupción. Contratos genéricos, concatenados, objetivos iguales, totalmente calcados unos a otros. El esquema, por supuesto, y no digo que haya un delito, es de manual de corrupción". Además del esquema, Romero aclaró cómo esa contratación pudo saltarse los controles internos del club: "A partir de 15.000€, Compliance, Compras, Servicios Jurídicos y Finanzas tienen que emitir su informe en la fase de licitación. Los contratos no pasaron por los circuitos de contratación por los cuáles tendrían que haberme llegado. Sí pasaron por el proceso de carátulas dónde están Finanzas y Servicios Jurídicos, pero ellos deberían haber advertido que ese proceso no había pasado por licitación, porque como hemos dicho primero es licitación y luego contratación. No se pasó por el primer paso y eso no lo advirtieron. A mí y a compras no nos llegan".
Tal y como contó la ex responsable de cumplimiento normativo del club, el 17 de febrero la Cadena SER publica la noticia. Un día más tarde, Romero inicia su investigación interna con el Comité de Compliance, en el que también estaba Bartomeu como presidente del club y dos directivos más, el vicepresidente Enrique Tombas y el tesorero Jordi Calsamiglia. "Si aparentemente algún miembro del Comité, como es este caso el señor Bartomeu, tiene algún tipo de involucración en la investigación, se tiene que abstraer de las deliberaciones y de las conclusiones que se saquen", comentó. Por dicho motivo, Noelia Romero no compartió las investigaciones con el presidente del Barcelona quién, según ella, le coartó el trabajo. En primer lugar, al negarle el acceso a las carpetas de los servicios jurídicos para comprobar los contratos: "Bartomeu solicitó que no me dieran acceso. Pese a que el Comité de Compliance, con el beneplácito de Tombas y Calsamiglia, dio la aprobación explícita de tener acceso a esas carpetas, el señor Bartomeu denegó el acceso".
Romero contó que Bartomeu también impidió que su informe previo, con las primeras conclusiones, fuera presentado a la junta directiva, tal y como le había solicitado. "El 30 de marzo hablamos Enrique Tombas, Jordi Calsamiglia y yo, miembros del Comité de Compliance, de lo que llevaba investigado hasta el momento. Ellos dijeron que querían llevarlo a la junta directiva para tomar medidas. El canal parar llegar a la junta directiva es comunicarlo a la secretaria de la junta, Maria Teixidor. Lo trasladamos formalmente por email a ella y Maria Teixidor nos responde que el presidente Bartomeu deniega esta presentación y que, en cualquier caso, ya estaba el informe de Price", dijo en sede judicial este martes. Cabe recordar que Price Waterhouse Coopers inició una auditoría forensic a petición de varios miembros de la junta directiva al mismo Bartomeu. Nueve días después de elevar dicha petición a Bartomeu, seis directivos -entre los cuáles se encuentran Tombas, Calsamiglia y Teixidor- dimitieron en bloque.
Preguntada por si vio coartada su investigación, la ex compliance officer expresó que sí y señaló a tres personas del club: "Yo tuve una coacción muy grande por parte de Marta Plana, la nueva responsable de Compliance cuando dimitieron los otros. Lejos de interesarse por la causa y por lo que estaba investigando, lo único por lo que se interesó es por la forma en cómo lo estaba investigando, la manera de acceder a los correos, etcétera. No por el fondo. A parte de la coacción de Marta Plana, la coacción de Román Gómez Ponti, vejaciones, mails peyorativos, por parte de Bartomeu negación al presupuesto y finalmente me despidieron. Imagínese si vi coartada mi acción".
