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Sevilla Real MadridGetty Images

Resurrección, pasión y muerte del Sevilla

El Sevilla vivió un domingo llamado a ser de Resurrección pero que acabó en Pasión y Muerte. Tras una intensa Semana Santa después de dos años de pandemia, los alrededores del Ramón Sánchez-Pizjuán eran una fiesta antes de uno de los partidos más esperados del curso: la visita del Real Madrid.

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"Celebraron nuestra muerte, temen nuestra Resurrección", rezaba el tifo de la grada de Gol Norte en la previa del encuentro. En la primera parte, el lema parecía profético. El equipo de Julen Lopetegui, que recuperaba para el duelo a casi todos sus lesionados, firmó uno de los mejores primeros tiempos de la temporada.

El Real Madrid salía con una defensa de circunstancias por la baja de Mendy y con Carvajal en el carril zurdo y Lucas Vázquez en la derecha, el Sevilla encontró fugas de agua en la zaga de Ancelotti. Sin sus compañeros habituales, Militao dudó y el cuadro local lo aprovechó poniéndose por delante en una primera media hora eléctrica. La pasión de la grada contagió a los jugadores y con más efectividad que ocasiones, los de Lopetegui rentabilizaron una falta directa de Rakitic y una gran acción de Tecatito que remachó Lamela para irse con 2-0 al marcador.

No obstante, el sevillismo ya rumiaba la intranquilidad después de que Cuadra Fernández perdonara la segunda amarilla y la expulsion a Camavinga por una entrada por detrás que lesionó a Martial y que a la postre fue una acción que sacó del partido al Sevilla. El paso por vestuarios sirvió a Ancelotti para quitar al francés y evitar males mayores y a Lopetegui para perder a su mejor jugador con la marcha del Papu Gómez.

De hecho, cada cambio del italiano mejoró al Madrid y cada permuta de Lopetegui empeoró al Sevilla. Rodrygo, su primer cambio, hizo pronto el 2-1 y los de Nervión fiaron todo a una defensa numantina y a intentar cazar una contra. No fue un plan fiable, Mir, que sustituyó al lesionado Martial, no estuvo acertado en las dos ocasiones que tuvo de sentenciar y Augustinsson, que sustituyó al también tocado Acuña, no pudo contener el caudal ofensivo blanco con Benzema multiplicándose en las ayudas y Rodrygo y Vinicius muy inspirados.

El brasileño hizo el empate pero Cuadra Fernández lo invalidó en primera instancia y también después de consultar el VAR por una mano más que dudosa en el control. No obstante, la remontada ya sólo parecía cuestión de tiempo y Nacho y Benzema certificaron en la recta final que la Resurrección del Sevilla acabó como una noche de Pasión y Muerte.

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