La idea de Marcelo Bielsa es clara, permanente e inmutable: el sistema defensivo del Leeds Unitedse basa, esencialmente, en tener un defensa más de los delanteros que propone el rival. Es por eso que contra los grandes juega con una línea de cuatro en el fondo, mientras que ante los más conservadores decide arriesgarse con tres en el fondo.
Este segundo planteamiento es el que utilizó en la derrota contra el Wolves, correspondiente al cierre de la Jornada 5 de la Premier League. La Manada se caracteriza por cederle la iniciativa al contrario y aprovechar los espacios para sorprender con rápidos contragolpes, que suelen ser culminados por su estrella en ataque: Raúl Jiménez.
Así fue el planteamiento de Bielsa contra el Wolves:
Si bien el equipo blanco salió con originalmente con una línea de cuatro, la actitud del Wolves le permitió dejar a tres en el fondo y utilizar a Ayling como carrilero. Los locales ejercieron una intensa presión desde el primer minuto de juego y pusieron en aprietos a la Manada. Pero al final sucedió lo que muchos temían: el Leeds quedó mal parado en una contra y lo pagó caro.
No es una situación nueva. Basta rebobinar un poco y analizar lo que han sido los partidos del Leeds en lo que va de temporada. El último campeón del Championship ha tenido que sacar el balón de las redes en nueve oportunidades, logrando mantener su valla invicta en una sola oportunidad: l a victoria contra Sheffield United por el marcador de 1-0 , el pasado 27 de septiembre.
Esas libertades que ofrece el Leeds, propias de los riesgos que asume para buscar el arco contrario, han sido bien aprovechadas por Mohamed Salah y Aleksandar Mitrovic , autores de un doblete ante los de Bielsa . Y esta vez por Jiménez, quien tuvo la oportunidad de marcar el único gol del partido y darle tres puntos de oro al Wolves.
El partido era una oportunidad ideal para que el lobo mexicano se reencontrara con el gol, esencialmente porque la línea de tres defensores que planteó el Leeds se redujo a un solo duelo: el del mexicano contra Strujik, pues Koch estaba ocupado cubriendo el espacio que dejaba Ayling al sumarse al ataque.
A los 70 minutos de juego, Raúl fue a pelear un balón aéreo con el joven central holandés, quien se resbaló y luego no tuvo tiempo para referenciar al mexicano. En el camino aparecieron Phillips y Koch para hacer la cobertura, pero ya era demasiado tarde para que la defensa se reorganizara. El 9 lo hizo fácil y le dio tres puntos a los suyos.
Fue un partido hecho a la medida de Raúl. Y el mexicano, como era de esperar, no quedó en deuda.



