El Barcelona cerró la primera vuelta con una trabajada victoria en uno de los estadios más difíciles de LaLiga como es el Benito Villamarín. Los culés se impusieron al Real Betis por 1-2 y la victoria les sirve para asentarse al frente de LaLiga y con ocho puntos de ventaja sobre el Real Madrid a la espera de que se mida este jueves al Valencia.
Uno de los nombres propios del triunfo en el Benito Villamarín fue el de Raphinha. El brasileño fue el elegido por Xavi Hernández para reemplazar al lesionado Ousmane Dembélé en el once titular por delante de otras opciones como Ansu Fati y Ferran Torres, que sí acabaron teniendo algunos minutos en la segunda parte.
El ex del Leeds no firmó su partido más brillante pero sí estuvo muy activo y fue el atacante que más veces tocó el balón y el segundo que más remate intentó.
Además, Raphinha consiguió tener bastante presencia en el área, ya que marcó el 0-1 que empezó a encauzar la victoria con un remate prácticamente sobre la línea pero ya en la primera parte había anotado otro tanto que fue anulado por fuera de juego.
Curiosamente, el brasileño ha empezado a tener una especial predilección por la ciudad de Sevilla, ya que su primer gol en LaLiga se lo marcó al Sevilla en la 4ª jornada en el Ramón Sánchez-Pizjuán y el tercero en el campeonato español llegó en el Benito Villamarín.
