Este domingo, el Wolverhampton de Raúl Jiménez visitó la cancha del Liverpool , una aduana más que complicada, ya que los Reds están firmando una temporada perfecta en la Premier League, con diez puntos de ventaja en el liderato y dos partidos menos.
Nuno Espirito Santo decidió hacer cuatro modificaciones para este duelo, mandando a la banca a dos de sus jugadores más talentosos. Adama Traoré y el oriundo de Tepeji del Río no iniciaron el partido, esperando su turno desde el banquillo. El español ingresó al minuto 58, y el azteca al 72, no logrando evitar el desalabro 1-0.
El mexicano fue suplente por un tema de rotaciones , ya que el último partido del Wolves fue el viernes contra el Manchester City , teniendo 43 horas de descanso entre el juego en Molineaux Stadium y la visita a Anfield.
La lectura por parte del entrenador portugués es clara, apostando todas sus canicas a colocar a sus elementos más talentosos frente a los Citizens y buscando rescatar un empate contra los Reds, objetivo que se quedó cerca de conseguir.
