Por fin apareció Guedes. Por fin el portugués ha entendido que para ser un futbolista top hay que cuidarse, hay que entrenar fuerte y hay que darlo todo cada partido pese a que seas el futbolista con más calidad de la plantilla. Todo eso, se lo ha hecho entender el entrenador del Valencia, José Bordalás desde que comenzó a entrenarlo el pasado mes de julio.
Guedes firmó en el Valencia en el verano de 2018 a cambio de 40 millones de euros. Su fichaje fue celebrado por el valencianismo, a la vez que ansiado durante muchos meses que duró la negociación del Valencia con el PSG. De hecho, es la última gran operación que ha hecho Peter Lim, que cogió su jet privado para irse a la isla de Córcega a negociar con Al Khelaifi el mayor traspaso de la historia del club.
Todo el mundo estaba convencido cuando se le firmó que el Valencia firmaba un futbolista que de seguir la progresión que había mantenido en su primera temporada como cedido, significaría una venta asegurada de una cantidad que podría rondar las tres cifras. Su verticalidad, su velocidad, su calidad y su disparo, unidos a su representante, Jorge Mendes hacía presagiar que el Valencia estaba invirtiendo sobre seguro y que su explosión en el club sería evidente jugando Champions.
Sin embargo, las lesiones, su juventud, su cabeza y su personalidad provocaron que el futbolista se convirtiera casi en un problema para el club. Guedes pasó a no ser era imprescindible para el entrenador, Gracia dijo que si lo vendían para fichar no había problemas, y que durante la pasada campaña durante muchos partidos fue un jugador intrascendente para el equipo.
Tuvo que ser su agente, Mendes el que a principios de este 2021 descolgara el teléfono para decirle a Guedes que si no se ponía en marcha, si no se ordenaba no sería un futbolista importante, ni podría colocarle en un gran club. En aquella conversación bastante dura, le avisó que estaba fuera de la selección y si no mejoraba mucho no iría a la Eurocopa y se le escaparía el tren.
Ese fue un punto de inflexión, ese junto a ordenar su vida y tomarse muy en serio que el entrenamiento diario es el que le podía hacer triunfar. Su segunda vuelta de la pasada campaña ya fue muy buena, eso le permitió ir a la Eurocopa pese a que la vio desde el banquillo. Eso sí, su irregularidad provocó que ningún club pagará más de 18 millones de euros por él. Eso fue lo que ofrecieron Villarreal y Sevilla para llevárselo este pasado verano.
Tras esa conversación llegó el gran punto de inflexión de la carrera del futbolista y apareció José Bordalás. Un técnico que desde el principio pensó que no contaría con Guedes, pero que desde el primer día trató el portugués con mucho mimo y con mucho cariño porque sabía que tenía un jugador diferencial que si por alguna de aquellas se quedaba en la plantilla sería un jugador clave para que su Valencia pudiera pelear por cosas importantes esta campaña. Así fue, el mercado no puso el dinero que el Valencia necesitaba para vender a Guedes y no perder más dinero, Bordalás lo celebró y desde el primer partido le ha dado la importancia que necesita el jugador y sobretodo lo ha puesto a jugar donde tiene que jugar, libre de movimientos y cerca de la portería. El resto está llegando y Guedes está firmando su mejor temporada como valencianista.
A estas alturas suma siete goles, uno se lo quitaron en Pamplona porque golpeó en la espalda de un defensa de Osasuna, y cuatro asistencias son los números del futbolista esta campaña, cuando todavía no hemos llegado al ecuador de la competición. Es decir, de seguir la progresión puede firmar 14 15 goles si se lo cree y hacer ocho o 10 asistencias. Son números magníficos para un segundo delantero, y un extremo que es como le firmó el Valencia. Por fin, Guedes se ha creído que es el mejor del equipo, se ha puesto a entrenar y se ha puesto a competir. Hace poco decía una entrevista que quería meter 10 goles, creo que siendo realistas y con el rendimiento que está dando si se lo propone puede hacer 20 o al menos fijarse ese objetivo.
La tristeza para el valencianismo es que el Valencia lo venderá final de temporada. Lo sabe él, lo sabe Mendes y lo sabe Peter Lim. Eso es lo que hay presupuestado porque Meriton ha hecho un club absolutamente pequeño y vendedor y su máximo accionista no quiere invertir. Sin embargo, si en algo le puedo ayudar Guedes a este equipo es hacer una gran segunda vuelta que ayude a Bordalás y principalmente al Valencia a conseguir jugar Europa la próxima temporada y con ello ayudar a crecer en ingresos al club de Mestalla.
Bordalás ha conseguido muchas cosas, ha hecho un equipo que compite, ha hecho un equipo que sabe cuál es la idiosincrasia del Valencia, pero sin duda su mayor logro es haber conseguido sacar el mejor rendimiento a un fubtolista diferencial pero que tiene un carácter muy especial. Por fin apareció Guedes.




