El paso de Ignacio Ambriz por el Huesca fue uno sumamente fugaz. El estratega mexicano no pudo completar una temporada al frente del equipo español y los motivos de su salida van más allá de los malos resultados. El director técnico perdió por completo al pilar del equipo: la plantilla.
De acuerdo con Goal, Ambriz no fue capaz de mantener unido al vestidor y paulatinamente perdió la confianza de los jugadores. Aunado a los malos resultados, el mexicano no estuvo cerca de generar a un grupo que creyera en su proyecto para consolidarlo este año.
La primera experiencia de Nacho en un equipo de Europa no fue la mejor, pero tampoco es desalentadora. Ambriz buscó superarse a sí mismo e imponerse un reto que no sería sencillo. Además, la directiva tampoco lo ayudó para llevar a España a jugadores que lo respaldaran, ya que los rumores indicaban que él quería a algunos viejos conocidos de la Liga MX.
Tras la derrota ante Burgos, el Huesca decidió tomar cartas en el asunto y despedir al mexicano. El equipo no había mostrado un buen desempeño y, a pesar de las cuatro victorias a lo largo de 12 jornadas, el desenvolvimiento del equipo no era el óptimo, con una imagen poco agradable para sus seguidores.
De igual manera, la presión sobre Ambriz era distinta a la del resto de los entrenadores de la Segunda División de España. El Circuito de Plata cuenta únicamente con directores técnicos de su país; es decir, el mexicano era el único extranjero del campeonato. Tras su salida, el Huesca decidió traer a un estratega nacional como lo es Xisco Muñoz.
Para el estratega de 56 años esto quedará como una grata experiencia de la cual aprender. De igual manera, el futuro de Ambriz debería estar en Europa o algún combinado nacional, ya que cumplió correctamente con su cometido en la Liga MX y su ambición debe llevarlo a crecer aún más para que su carrera se consolide fuera del campeonato mexicano.

