Una victoria ante la Real Sociedad sentaría como agua bendita en Barcelona, siguiendo con el símil usado por Joan Laporta en la rueda de prensa del pasado martes. “Esta Semana Santa ha sido para mí como la Pasión de Cristo. Empezamos el jueves con una decepción y acabamos con otra decepción en la Pascua Florida”, dijo el presidente para explicar el desastre global de la eliminación ante el Eintracht y la derrota calamitosa ante el Cádiz. Ambos partidos, en el Camp Nou. Este jueves el Barça visita el Reale Arena con la obligación de ganar, no solamente para recuperar el segundo puesto en la tabla clasificatoria de LaLiga, sino para acabar con los fantasmas que señalan un grave retroceso en el juego del equipo.
Una cosa no quita la otra. El Barcelona está mal en el césped. Es una evidencia. Desde que goleara 0-4 en el Santiago Bernabéu, el conjunto de Xavi Hernández no ha vuelto a ser el mismo. Ante el Real Madrid pareció que el Barça ya había completado el proceso de reconstrucción, que de nuevo podía competir por todos los títulos con los más grandes de Europa. “Hemos vuelto”, escribió en Twitter Gerard Piqué desde el vestuario del estadio blanco. Pero la realidad le ha vuelto a situar en el lugar que, en estos momentos, le pertenece. Cuando Xavi cogió las riendas del equipo, el Barcelona era noveno en la tabla y no anotaba goles. Hoy es segundo y la media de tantos ha crecido exponencialmente. Pero los culés todavía no se han pasado el juego. Han aprendido como funcionan las teclas, conocen el camino para llegar a la meta, pero deben seguir trabajando para conseguir las cinco estrellas, el máximo nivel para aspirar a ganarlo todo sin que los baches parezcan pozos. Un tropiezo, ahora, sigue siendo difícil de superar a nivel psicológico.
“Contra el Cádiz fue un tema mental”, reconoció Xavi este miércoles ante los medios. Nadie dio pie con bola a excepción de Ousmane Dembélé, que huele a titular de nuevo en la banda derecha. “Se ha acabado el enfado. Vuelve a haber ilusión. Hay que salir de la dinámica negativa y ya”, dijo el técnico. Pero salir no es fácil, como tampoco lo es vencer en el campo de la Real Sociedad, donde solamente han ganado el Real Madrid y el Villarreal esta temporada. Hasta hoy, nueve victorias y cinco empates. Tocará remar con viento en contra para salir de una situación delicada. El Barça no se puede permitir más tropiezos.
