A estas alturas de su carrera no vamos a descubrir el nivel que ha alcanzado Jan Oblak, guardameta del Atlético de Madrid, pero lo que sí podemos hacer es hablar claro sobre sus actuaciones, cada vez más sensacionales en el marco rojiblanco, no solo a nivel de espectacularidad sino también a nivel de seguridad para sus compañeros.
Atlético de Madrid 0-0 Betis: Jarabe de palo para firmar tablas con aroma a Europa
Oblak ha logrado detener los últimos veinte disparos a puerta que ha recibido en el Wanda Metropolitano, según los datos de nuestros compañeros de Opta, convirtiendo el estadio rojiblanco en su jardín, su propiedad privada, una plaza donde hay que hacerlo muy bien para saborear el acto de anotar un gol al guardameta esloveno.
Durante estos veinte disparos a puerta, el arquero ha mantenido su portería a cero en nada más y nada menos que diez ocasiones: ocho en Liga y dos en Europa League. De hecho, el último en marcar un gol a Oblak en el Wanda Metropolitano fue Portu, mediapunta del Girona, hace más de tres meses -el 20 de enero-.
Ni qué decir tiene que la importancia del guardameta en este Atlético de Madrid se ha vuelto capital, y uno de los verdaderos objetivos de la directiva rojiblanca durante este verano será asegurar la continuidad de Oblak en el equipo colchonero.




