Por Jorge C. Picón - Hoy se juega el último partido de la temporada en el Santiago Bernabéu. El equipo de Carlo Ancelotti recibe al Betis para cerrar el estadio de forma definitiva hasta el curso que viene. La afición podrá ver un doble pasillo (uno al campeón de Liga y otro al campeón de Copa) y a su equipo antes de la final de Champions de París. Los jugadores tienen un último baño de masas ante su gente que sirva como motivación para el duelo contra el Liverpool del próximo 28 de junio.
Será, sobre todo, un duelo de despedidas. Tres jugadores claves para entender los éxitos de la última década ponen punto y final a sus etapas en el Madrid. Marcelo, Isco y Bale, que acaban contrato el 1 de julio, salvo giro inesperado de última hora, pisarán el Bernabéu por última vez con la camiseta blanca. Con el último hay alguna duda, pues la espalda no le da respiro y, tal y como informó ayer Ancelotti, podría ver el encuentro desde la grada. Pase lo que pase, será el punto y final para tres futbolistas que pusieron todo su esfuerzo y su fútbol al servicio del Madrid para que ganase, entre otras cosas, cuatro Champions o tres ligas desde 2014.
Capítulo aparte merece Marcelo. Sus agentes pelean por que se quede una temporada más, aunque sea con una notable rebaja de salario, pero el brasileño entiende que este será su último partido en el que ha sido su jardín desde 2007, tal y como avanzó Sergio Quirante en Gol Televisión. Una leyenda que formará siempre parte de la historia del Madrid, siendo el jugador que más títulos ha levantado (24), uno más que Gento. Y todavía tiene la oportunidad de añadir uno más al palmarés...
Además de la alegría que generan los éxitos de esta temporada y de la tristeza que supone decir 'adiós', entre la afición del Madrid existe cierto nerviosismo. Principalmente, por la final de Champions, pero es evidente que el caso Mbappé también preocupa. La duda ahora está en cuál será la reacción del Bernabéu teniendo en cuenta los desconcertantes últimos movimientos del francés, que anunciará su futuro este mismo fin de semana. ¿Se le insultará, se le vitoreará o habrá indiferencia? Que decida el Coliseo Blanco.




