En 2012, la Liga MX decidió revivir el torneo de Copa , otorgando a todos los conjuntos de Primera División y Ascenso MX la posibilidad de pelear por un certamen que data de la temporada 1932-33, cuando Necaxa derrotó 3-1 a Germania.
Desde un inicio la idea de disputar de nueva cuenta este trofeo pareció buena , aunque con ciertos aspectos a pulir que se han ido trabajando con el pasar de los años. Primero se disminuyó la cantidad de juegos por equipo, luego se modificó el formato de competencia y a partir de la temporada 19-20, solo se juega una edición por temporada , contrario a antes, que se realizaban la Copa del Apertura y la del Clausura.
Con esto, muchos fanáticos se encuentran confundidos, valiendo la pena aclarar que el campeonato que comenzó en julio de 2019 se reanudará en el mes de enero , disputándose los octavos de final entre los 16 sobrevivientes.
Los motivos de esta radical modificación son principalmente cuatro , que en Goal a continuación explicaremos:
ADAPTARSE AL FORMATO EUROPEO
GettyEn el concepto ideal de los torneos de Copa, se entiende que la misma se dispute solo una ocasión por temporada. Tal y como sucede en los campeonatos más prestigiosos del planeta, tener solo un campeón al año aumenta la valía y prestigio del torneo.
MANIOBRAR CON EL CALENDARIO

Si hay algo que se puede mejorar en la Liga MX, es la calendarización, teniendo como ejemplo la reciente final navideña entre América y Monterrey. Con el nuevo formato las fechas de los partidos tienen un mayor margen para realizarse, y que los clubes disponen del tiempo necesario para afrontar cada partido.
DISMINUIR COSTOS

La logística para trasladar un equipo no es nada barata, causando estragos sobre todo en las escuadras de Ascenso. Realizar al menos dos viajes más por semestre representaba costos que a más de uno lo dificultaban, además de todo lo necesario para operar el estadio en día de partido.
PERFECCIONAR EL TORNEO

Entendiéndose que con el pasar del año se ha modificado el formato de competencia, adaptar la Copa a disputarse solo una ocasión por curso futbolístico representa un experimento que parecía más que necesario.
