A veces, cuanto más se explica, menos se entiende. El ejemplo, quizá, puede ejemplificarse con Nelson Vivas, quien, tras romperse su camisa, luego de ser expulsado en el encuentro frente a Boca, intentó justificar su insólita reacción: “Sé que fue inapropiado, pido disculpas. Esto fue igual de impulsivo, pero lo de Quilmes fue peor”.
El técnico de Estudiantes, a su vez, repasó la jugada para fundamentar su enojo. “Me pareció que cuando (Agustín) Rossi sale, él queda lejos y choca a (Juan) Cavallaro. Interpreté que era un claro penal”, sostuvo el exdefensor. Y agregó: “Mi reacción es inapropiada e injustificada. Pienso que se equivocaron, sin mala intención, pero me parecía injusto el penal no cobrado y la expulsión”.
Por otra parte, Vivas se reconoció también como “una persona visceral” e hizo hincapié en que “se jugaba mucho y las revoluciones estaban mucho más arriba de lo normal”.
