Por Jorge C. Picón - Un jugador nunca será más que un club, pero qué especial es cuando el nombre de futbolista se asocia de manera directa con la historia de un equipo. Esto le sucederá a Marcelo: el paso del tiempo no borrará su legado de blanco. Sus regates, su desparpajo, su fútbol... Hoy jugó su último partido en el Bernabéu y se le despidió con vitores. Primero cuando salió a calentar, después cuando entró al campo y su último baño de masas llegó tras el pitido final. La leyenda se despidió entre lagrimas propias y ajenas. Pocas veces eso de "la sonrisa de un equipo" fue tan cierto. Hoy dice adiós la sonrisa del Madrid.
También se marcha Isco, el hombre que cayó de pie en el Bernabéu. Pocos jóvenes despertaron tanta ilusión en las gradas de Chamartín en este siglo. Y es que al aficionado madridista le gusta el jugador que le hace levantarse de su asiento y, en esto, Isco es un experto. Su mejores años quedaron atrás, pero el 'isquismo' no se olvida. Un talento que, por mucho que quieran vender, no se ha agotado, y seguirá gatándose en otro club.
Por último, hoy se dijo adiós a Bale. El matrimonio del galés con la grada hace tiempo que se rompió, y la relación no es ni mucho menos amistosa. Los pitos en su última aparición en el coliseo blanco demuestran que la afición no olvida su "Gales. Golf. Madrid. In that order". Tan mala es que Bale decidió ver el que debía ser su último partido en Bernabéu escondido. Sergio Quirante, de Gol Televisión, informó que no estaba en el palco de jugadores. La duda es dónde se encontraba. Seguro que en algún refugio, lejos de los silbidos. Pero más allá de sus últimos y convulsos años, Gareth merece el respeto de un hombre que ha ganado cuatro Champions y que ha sido una pieza fundamental en uno de los mejores Madrid de la historia. Mejor quedarnos con su carrera en la Supercopa o su chilena en Kiev...
Del resultado de este Madrid-Betis se acordará poca gente (0-0, por si a alguien le interesa), pero las despedidas siempre quedan en la memoria. Y mientras más intensas sean, más a fuego se te quedan. El día que Marcelo, Isco y Bale, tres maravillosos futbolista, se marcharon para que el Madrid de sus amores (alguno lo quiere más que el otro) siga creciendo. Hasta pronto...
