Napoli obtuvo una importante victoria ante el Rijeka por 2-1, en el marco de la Jornada 3 de la Europa League. Los tres puntos le permiten a los Gil Azzurri igualar a Real Sociedad y AZ, lo que presenta un escenario de un triple empate en el liderato del Grupo F.
Sin embargo, el partido en Croacia supone un importante llamado de atención para Hirving Lozano. El extremo mexicano comenzó el partido en el banquillo de suplentes y no fue hasta el minuto 69, cuando finalmente ingresó al campo en reemplazo de Politano.
Ya son varios partidos consecutivos los que tiene Lozano siendo intrascendente en el juego del Napoli, curiosamente desde la lesión de Insigne. Esto obligó a Gattuso a poner al Chucky por la banda izquierda y desde entonces no volvió a ser el del inicio de temporada.
Politano ha ganado terreno ante esta situación y en los últimos partidos ha sido dueño de la banda derecha. Los cambios de posición han puesto a prueba a Lozano en otros escenarios en los que no se siente cómodo y donde ha perdido la conexión con Mertens.
Su contra el Rijeka fue una repetición de lo que sucedió contra Benevento y Sassuolo: sin desequilibrio, con poca participación y sin generar demasiado peligro. Y aunque la opinión de Gattuso haya cambiado, lo cierto es que Lozano no tiene nada seguro en el Napoli.