Joan Laporta dejó de hablar de fichajes pocos días antes de que LaLiga confirmase la caída del límite salarial del Barcelona hasta los 144 millones de euros negativos. El club azulgrana sigue muy excedido, con una distancia sideral entre los sueldos que puede permitirse y los que está pagando a los futbolistas de su primera plantilla masculina, que se acercan a los 400 millones. Antes de ese descenso en los números, el presidente del Barça daba por abierta la puerta a un gran fichaje el próximo verano. El nombre siempre había sido Erling Haaland. De hecho, desde la campaña electoral -a principios de 2021- el delantero noruego ya era la principal aspiración de Laporta, aunque cuando se proclamó presidente dejó de pronunciar su nombre como posible delantero de futuro para el Barça. "Es una obsesión de Laporta", llegaron a decir en privado miembros de la dirección deportiva.
Pero a estas alturas, viendo la evolución de los ingresos y las dificultades para revertir la situación económica negativa de los últimos años, el fichaje Haaland empieza a desvanecerse. Para que el noruego aterrice en Barcelona deben sucederse una serie de hechos nada sencillos: renovaciones a la baja o salida de jugadores importantes, rebajas de sueldo de futbolistas infrautilizados, firma del patrocinio para la manga de la camiseta, venta del 49% de las acciones de la productora audiovisual Barça Studios, venta del 49% de las acciones de la empresa Barça Licensing & Merchandising (BLM) y firma del acuerdo con CVC Capital Partners-LaLiga Impulso-, que debe proporcionar unos 270 millones de euros al club. Si el Barça consigue cerrar todas estas cuestiones, entonces podrá afrontar la operación Haaland. Cumpliendo solamente una parte de dichos objetivos, el fichaje no será viable.
Fichajes a coste cero
Ante esta coyuntura, el Barcelona vuelve a imponerse la necesidad de mejorar la plantilla sin invertir demasiado dinero en la incorporación de jugadores. La gran mayoría de los fichajes deberán ser a coste cero, es decir, de futbolistas que terminen contrato o consigan la carta de libertad, de la misma manera que lo hizo Pierre-Emerick Aubameyang este enero pactando su salida gratis del Arsenal. Mateu Alemany, máximo responsable del área de fútbol, ya hace meses que trabaja intensamente para obtener a los mejores jugadores libres del mercado. Desde enero, el Barça puede negociar y dejar sellados varios fichajes, una tarea con la que se puso manos a la obra para adelantarse a sus rivales. Y por ahora lo ha conseguido con dos futbolistas: Andreas Christensen y Franck Kessié. Ambos tienen un acuerdo con el Barcelona para vestir de azulgrana la próxima temporada. El central del Chelsea gusta a Xavi Hernández como un buen recambio para Gerard Piqué, mientras que el costamarfileño tiene un perfil muy distinto a los centrocampistas de la plantilla barcelonista.
Dentro de ese grupo de jugadores libres, el Barcelona también puso su ojo sobre César Azpilicueta, que sigue esperando a que se resuelva su situación en el Chelsea. El central-lateral navarro también termina contrato este 30 de junio, pero el conjunto londinense dispone de una cláusula para ampliarle el vínculo una temporada más. Sin embargo, la situación del club, con Roman Abramovich en Rusia y con un vacío de poder preocupante, mantiene el futuro de Azpilicueta en el aire. Del que también se habla en el Barça es de Noussair Mazraoui. El lateral derecho del Ajax no acaba de convencer del todo -mientras Sergiño Dest mejora su rendimiento-, pero es una opción libre de traspaso y encajaría como suplente para reforzar al equipo. En los últimos días se ha filtrado el nombre de Raphinha, extremo del Leeds United, por el que el Barça estaría dispuesto a hacer un esfuerzo económico que, ni mucho menos, se acercaría a la cláusula de rescisión del brasileño de 75 millones de euros. En el caso de que el club inglés descendiera de categoría, Raphinha saldría por 25 millones, según pactaron ambas partes.
Renovaciones y salidas
Los casos que más preocupan al Barça, a día de hoy, son los de Ronald Araujo y Gavi. Ambos terminan contrato en junio de 2023, es decir, que les queda un año de vínculo con el club azulgrana. La dirección deportiva les considera imprescindibles, con lo que las negociaciones para su renovación ya hace tiempo que empezaron. Sin embargo, y pese al optimismo de Laporta y de su vicepresidente deportivo Rafa Yuste, las posiciones no son cercanas, sobre todo con Araujo. El central uruguayo quiere quedarse y así se lo ha manifestado a Xavi, pero su representante pide más del doble del dinero que le ofrece el Barça, que ya es prácticamente dos veces el salario que percibe actualmente. Araujo ha crecido como futbolista y evidentemente su caché ha aumentado, pero el club catalán no puede permitirse una inversión desproporcionada, bajo su percepción. Laporta no quiere cometer los mismos errores que dejaron al Barcelona al borde de la quiebra, con lo cuál no pondrá sobre la mesa del uruguayo una oferta irrechazable pese a que el internacional disponga de varias ofertas mareantes de la Premier League.
Con Gavi, la situación es distinta. El centrocampista de 17 años quiere quedarse en el Barça y, aunque tenga aproximaciones interesantes de otros clubes, luchará por triunfar en el Camp Nou. Hay un trecho entre las cantidades que ofrecen unos y piden otros, pero el dinero no acabará siendo un obstáculo insalvable, por lo que el acuerdo se acabará produciendo tarde o temprano. Los que parecen lejos del Barcelona son Ousmane Dembélé y Sergi Roberto. Ninguno de los dos aceptó las ofertas presentadas por el club, que no hará ningún paso ni volverá a proponerles la renovación. Laporta dejó claro en una entrevista con "Mundo Deportivo" que deberán ser los agentes quién se pongan en contacto con la entidad azulgrana si finalmente deciden ampliar su contrato.
De cara a la próxima temporada, el Barcelona también debe plantearse qué hacer con los futbolistas que menos minutos disputan. Parece claro que el guardameta Neto Murara saldrá -tiene una ficha muy alta-, pero hay otros con los que su futuro no es tan evidente: Samuel Umtiti, Clément Lenglet, Óscar Mingueza, Riqui Puig, Martin Braithwaite o Memphis Depay podrían abandonar el conjunto catalán. Faltará por ver qué sucede con Luuk de Jong y Adama Traoré, cedidos, y con Dani Alves, que firmó media temporada y con el que se deberá decidir si se queda un año más. El 1 de julio se añadirán a las dudas Francisco Trincao, cedido al Wolverhampton, y Miralem Pjanic, que volverá de su cesión al Besiktas si el club turco no decide ficharlo. Cabe recordar que el equipo de Estambul no firmó opción de compra por el bosnio.


