Guillermo Rivera llegó a FAS hace unas semanas para reemplazar en el banquillo a Erick Dowson Prado y demuestra, partido a partido, que la directiva no se equivocó en llevarlo para la parte final del encuentro.
Rivera, quien jugó en FAS en la década de los años noventas, conoce el funcionamiento del equipo tigrillo y el sentir de su afición, por eso logró una buena conexión con el plantel y con la hinchada, que está a gusto con el momento que atraviesa el equipo, pero que esperan coronar con el título 18.
Tras 10 partidos dirigidos, “Memo”, no tiene malos números al frente de su equipo ya que ha ganado en 7 ocasiones y empató en 2, tiene una sola derrota y fue ante al Sonsonate en condición de visitante. La efectividad es de más del 70% porque ha conseguido 23 de los 30 puntos que disputó.
