El dicho popular es claro: "es de bien nacido ser agradecido"; y Clement Lenglet está agradecido con el Sevilla y, especialmente, con la persona que lo firmó para jugar en España Ramón Rodríguez Verdejo "Monchi". El francés fue uno de los últimos fichajes del director deportivo en el club de Nervión, donde el jugador encontró su trampolín perfecto para llegar al Barcelona en sólo 1 año y medio.
"Me sigue desde que tengo diecisiete años, hacía un montón de años que me seguía cuando intentó ficharme para el Sevilla y cuando tuve la oportunidad la acepté porque era un club con jugadores muy buenos y una gran capacidad para formar jugadores. Monchi me ayudó mucho cuando firmé y es una persona muy elegante, habla bien e intenta que los jugadores estén lo más cómodos posibles en su día a día", explicaba en exclusiva a Goal sobre Monchi.
De hecho, Lenglet cree que su "descubridor" está preparado para trabajar en cualquier club del mundo tras triunfar en el club de su vida y recalar después en la Roma: "Por talento sí. Pero hay otras cosas a tener en cuenta como el club que apueste por él. No soy Monchi y no puedo hablar por él pero con su calidad seguro que puede trabajar en los clubes top del mundo".
El ex del Sevilla siempre guardará en su memoria su paso por el Sánchez-Pizjuán y, de hecho, la casualidad quiso que debutara ante sus antiguos compañeros, que no se lo pusieron fácil para ganar la Supercopa de España.
"Fue un partido muy difícil, en efecto. Era mi primer partido con el Barcelona, iba a ser contra mis ex compañeros y con la posibilidad de ganar el primer título de mi carrera. Además no conocía mucho a mis compañeros porque muchos trabajaron en Barcelona mientras el resto viajamos a la gira por Estados Unidos. Apenas habíamos jugado juntos un par de veces. Hicimos un buen partido y logramos una victoria importante", rememora sobre la final disputada en Agosto en Tánger.
Unas semanas antes, esos mismos compañeros trataban de calmar a Lenglet en el stage de pretemporada del Sevilla en Benidorm mientras se cerraba su fichaje por el Barcelona: "Cada vez que hay una transferencia de jugadores siempre hay una negociación que resolver, es algo a lo que ya estoy acostumbrado. Mis compañeros me decían que siempre pasan cosas en las negociaciones y que estuviera tranquilo. A veces preguntaba pero al final estuve tranquilo porque conozco la seriedad de los dos clubes".
En aquella estancia en Benidorm pudo trabajar durante algunas semanas con Pablo Machín, que le llegó a dedicar un emotivo discurso de despedida: "Clement es un ejemplo para vosotros, porque si lo hacéis muy bien en el Sevilla seguramente tendréis la oportunidad de que el Barça u otro grande venga a por vosotros el año que viene. Aunque también os digo otra cosa: equipos más grandes que el Sevilla se pueden contar con los dedos de una mano en el mundo".
Lenglet le devuelve los piropos al técnico soriano y no le sorprenden pero se alegra en la distancia de los éxitos de un Sevilla que es segundo en LaLiga y pisa los talones a su Barcelona: "No me sorprende. En Sevilla hay una afición y unos jugadores muy buenos, además hace mucho tiempo que el equipo pelea con los mejores de la Liga, este año hay un plan de juego muy definido, intentan jugar siempre de la misma manera. Por ahora estoy contento de que las cosas les estén saliendo bien".




